Se mantendría en 13,97 euros al mes

La CMT propone congelar la cuota de abono de Telefónica para 2011

La cuota de abono es el único precio que cobra Telefónica a sus clientes que no está liberalizado. El ex monopolio no puede decidir cuánto factura por cada una de las casi 15 millones de líneas de teléfono fijo que llegan a los abonados. El regulador, la CMT, lo hace por ella y para 2011 propone que se congele el precio en 13,97 euros.

La cuota de abono supone cerca del 23% de los ingresos de Telefónica por telefonía fija en España. El precio que pagan todos los meses los titulares de las casi 15 millones de líneas que tiene el ex monopolio es una fuente segura y recurrente de dinero para la compañía porque la competencia en este campo sigue siendo muy baja. Al menos, así lo piensa la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), que ha decidido que la cuota de abono sea el único precio de Telefónica a clientes finales que sigue regulado.

Por eso, la comisión es la encargada de establecer cada año el máximo que puede cobrar Telefónica almes. La CMT ha terminado sus cálculos de cuál debe ser la tarifa para 2011 y propone congelar el precio, lo que supone mantenerlo en 13,97 euros al mes, según el documento que ha hecho público el regulador para que los interesados puedan hacer alegaciones.

La CMT basa esta decisión en varios factores. El primero es una comparativa europea, donde se ve que el precio que cobra Telefónica por los gastos que le supone mantener la línea de sus clientes es superior a la media del Viejo Continente, que está en 12,19 euros al mes. A la vez, el regulador tiene cuidado de no poner un precio demasiado bajo, que ocasione pérdidas a Telefónica y lleve al ex monopolio a tener que reducir sus inversiones en otros campos.

TELEFÓNICA 6,18 -1,36%

De igual forma, una tarifa baja impediría la competencia en acceso, porque otros operadores no podrían emular el precio. Por último, una subida de la cuota por encima de los costes de Telefónica fomentaría la ineficiencia del ex monopolio y le permitiría utilizar la ganancia extra en un mercado sin competencia para reducir el precio de otros servicios donde sí hay competencia, como el ADSL, según el documento.

Tras estas consideraciones, la CMT ha optado por congelar el precio para 2011, que mantendría la misma tarifa desde 2008. Los interesados tienen 10 días para alegar. El año pasado, Telefónica pidió una subida de la cuota del 5%, pero el regulador mantuvo su propuesta de congelación. La CMT tiene dos meses de plazo para resolver el precio definitivo.

En cualquier caso, la tarifa que impone el regulador es un máximo. Telefónica no puede poner un precio más alto, pero sí uno más bajo. Jamás lo ha hecho, algo que confirma la poca competencia en este mercado, a juicio de la CMT. Sin embargo, la irrupción de algunas ofertas de competidores que no cobran la cuota de abono en sus propuestas de telefonía fija o en los paquetes con ADSL, como Vodafone u Orange, ha llevado a Telefónica a reaccionar con productos que rebajan el precio de la cuota o que la eliminan.

Un vestigio de un pasado sin competencia

Hace años, el ex monopolio no tenía libertad para fijar ninguna de sus tarifas. Cada año, el Gobierno imponía precios máximos para las llamadas provinciales, interprovinciales, locales... Poco a poco, la competencia comenzó a funcionar en el mercado español, de forma que Telefónica ya no podía imponer cualquier tarifa a los clientes, porque los usuarios tenían opciones para cambiar a otro operador más barato. Por eso, la CMT optó por liberalizar los precios y que se fijaran en función del mercado. Lo hizo con todos, menos con uno: la cuota de abono.

Doce años después de la liberalización de la telefonía fija, el regulador sigue considerando que la competencia no es suficiente en el mercado de acceso. Telefónica es dueña de la mayoría de las líneas, por mucho que las operadoras de cable, Vodafone, Jazztel y Orange hayan empezado ya a llegar hasta los hogares con infraestructura propia -o alquilada a Telefónica-. Según las cifras de la CMT, el ex monopolio tiene 14,8 millones de líneas en servicio sobre un total en España de 20 millones.