Indicadores económicos

Economía apunta que el PIB ya ha dejado de caer

Los indicadores que maneja el Ministerio de Economía apuntan que el PIB dejó de caer en el primer trimestre. Aunque aún con timidez, el indicador sintético de actividad avanza a su mayor ritmo desde el inicio de la crisis, ayudado por el consumo de energía, los pedidos de la industria y el turismo.

A pocos días de que el Banco de España desvele su estimación sobre la economía en el primer trimestre arrecia de nuevo el debate sobre si se habrá logrado salir en este periodo de la mayor recesión en siete décadas. Partiendo de la base de que el tímido movimiento alcista del PIB no equivaldría en absoluto a la salida de la crisis (la creación sostenida de empleo no se espera, como mínimo, hasta dentro de un año), el análisis de los indicadores adelantados que maneja el Ministerio de Economía sugiere que el PIB se encuentra muy cerca de empezar a remontar.

Los primeros cálculos que ha realizado el Banco de España van en la misma dirección con un crecimiento próximo al cero hasta marzo, según fuentes cercanas al organismo supervisor. El Gobierno estima ahora que la evolución económica en este año puede puede tener forma de W, con un avance el segundo trimestre, un leve deterioro en el tercero (por la subida del IVA y la retirada de estímulos fiscales) y un repunte, ya sí consolidable, en el cuarto.

Sea como fuere, la tendencia global es al alza. El indicador sintético de actividad registró en el primer trimestre un avance interanual de nueve décimas, el valor más alto en dos ejercicios. Economía utiliza estadísticas de empleo, comercio, turismo, industria y consumo de energía y cemento, entre otras para calcular un indicador que da pistas sobre el PIB. Quizá el dato más revelador a corto plazo lo aporte la entrada de pedidos de la industria, que aumentó un 7,9% en febrero, no visto desde 2007. Con todo, la utilización de la capacidad productiva, en el 69%, todavía no consigue dibujar una curva ascendente. Y ello implica, a corto plazo, limitaciones en la inversión y el empleo, puesto que las empresas tienen margen de producción con los recursos actuales.

Más positiva es la evolución de las matriculaciones de turismos, aunque de ella pueden extraerse menos conclusiones a futuro: el histórico avance interanual de marzo (63%) se debe a las ayudas a la compra, por lo que es más que probable una caída de ventas tras la próxima finalización del Plan 2000 E.

El consumo de energía eléctrica, por su parte, ha consolidado un rebote alcista, al crecer un 4,5% en marzo, lo que puede interpretarse como indicador de una tímida recuperación de la actividad.

Otro foco de esperanza apunta al turismo. La mejoría económica de los principales mercados de la zona euro lleva a pensar en que la temporada dará buenas noticias. De momento, la entrada de turistas creció un 3,2% en marzo. También es importante el avance del índice de sentimiento económico y las ventas del comercio al por menor. Lo peor, el desempleo que sigue al alza.

Los lastres

Mercado laboral y construcción

El paro, que alcanzó una tasa del 20,05% en el primer trimestre del año (4.612.700 desempleados), supone el mayor freno para la recuperación económica. Aunque el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, considera que con esta cifra "se ha tocado techo", no falta quien augura que el desempleo seguirá creciendo.

Además, pese a que Ejecutivo, sindicatos y patronal se encuentran ultimando la reforma del mercado laboral, nadie espera que ésta se traduzca en mejoras significativas en el empleo durante el presente año. Lo cual significa que el consumo seguirá lastrado: la menor renta disponible de los desempleados y la mayor prudencia de los trabajadores, temerosos de perder sus empleos, ha disparado el ahorro hasta el 25%.

El pinchazo inmobiliario, causante de buena parte del paro y de las dudas sobre las instituciones financieras, todavía no se ha purgado. Aunque los ritmos de deterioro no llegan a la mitad de los de hace un año, el consumo de cemento aún retrocede un 18%, mientras que el índice de confianza de la construcción cae un 13%.