La onda expansiva de la crisis griega

El contagio traspasa la periferia y afecta a las grandes Bolsas del euro

Los mercados francés y alemán no son inmunes a los problemas en Grecia y el sur de Europa

Sin duda el impacto de la crisis financiera con epicentro en Grecia, que pone en peligro la capacidad de algunos Estados europeos para financiarse, no afecta a todos los países por igual. Las diferencias en los tipos de interés que pagan por su deuda pública las naciones periféricas respecto a las más fuertes son cada día más amplias. Y, aunque la reacción de los mercados de renta variable también tiene distintos perfiles, esta semana se ha demostrado que todos pueden ser vulnerables.

De los grandes índices de la zona euro, el parisino Cac, con una caída semanal del 3,40% y en el año del 3,03%, es en el que más se percibe el impacto. Entre las acciones más afectadas están las de los bancos: Crédit Agricole se ha dejado un 11,75% en las últimas cinco sesiones y Société Générale, un 6,26%. En menos medida están empresas que dependen del consumo, no únicamente del francés sino también del de países vecinos. Son los casos de Saint Gobain, Alcatel, L'Oréal o Peugeot que pierden más del 4% en cinco sesiones.

El alemán Dax, aunque exhibe su energía, cierra esta complicada semana con un descenso del 1,98%. Entre los valores penalizados están algunos bancarios y de aseguradoras, como Commerzbank o Deutsche Bank y Muenchener Rue, que se ha desplomado un 10,38%. Pese a los patinazos del euro, que favorece a las compañías exportadoras -una de las fortalezas del sector empresarial de ese país-, algunos valores no consiguen paliar con ese perfil otros factores negativos globales. Las farmacéutica Bayer y la química Basf han bajado un 6,67% y un 7,9%, respectivamente.

La caída del consumo es un impacto adicional

Vinculación

Para Eduardo Ripollés, de Capital at Work, lo que se detecta en la evolución de las Bolsas de esta semana es el nerviosismo de los inversores y que el pánico vendedor puede afectar a los países europeos más fuertes. Y, además, que los mercados están exigiendo soluciones. "Las consecuencias, pese a las grandes diferencias, son generales en el área euro. Hay efecto contagio a otras Bolsas", manifiesta.

Y con los ojos puestos en las reuniones internacionales que tienen como objetivo cerrar un plan de rescate para Grecia, añade que no se debería mantener por más tiempo las incertidumbres ni esperar a la cumbre prevista para el 10 de mayo para encauzar los problemas. Cita otra fecha significativa: el 19 de mayo, día clave para los vencimientos de la deuda del país heleno.

Como otros expertos, explica por qué los bancos están siendo los más afectados. Las entidades financieras francesas y alemanas, al contrario que las españolas, están entre las principales tenedoras de deuda griega, y el mercado ha descontado un posible default de Grecia y una renegociación posterior del endeudamiento con quitas.

Alfonso de Gregorio, director de gestión de Gesconsult, nombra igualmente los problemas de los bancos franceses, alemanes y suizos, que son los que más presionan los mercados a la baja. Pero, sin obviar esa implicación directa, opina que lo que se está poniendo en duda es la capacidad de Europa para cohesionarse, por lo que la fortaleza y la imagen del área se resienten.

Afirma que, aunque el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, intente calmar a los inversores, todos los mercados se resienten. "Es un círculo vicioso que arrastra a muchos sectores y empresas, incluida la Bolsa alemana y algunas compañías exportadoras, ya que no compensa posibles mayores ventas con la pérdida de imagen. Seguirá ocurriendo si no se alcanza un acuerdo aceptable", concluye.

La falta de capacidad de reacción rápida de la UE es un factor que destaca Pablo García, de Oddo Securities, al hablar del comportamiento de los mercados europeos en las últimas jornadas. "Se trata de la falta de contundencia de Europa, que se ha mostrado como una amalgama de intereses sin voz única, lo que se une al efecto de la globalización".

Indica que, casi siempre, la debilidad de los contrincantes se convierte en una oportunidad. En el caso de Estados Unidos, frente a los problemas actuales de Europa, no se ha producido ese fenómeno, pero sí está sirviendo para que ese país ratifique su hegemonía. Agrega que incluso en el área de la banca de inversión, superando los efectos negativos del hundimiento de Lehman Brothers.

En este contexto en el que el declive de la moneda ejerce una presión añadida, algunas de las Bolsas que mejor se comportan en la Europa desarrollada son las de los países que no han adoptado el euro. La trayectoria del mercado sueco es quizá el más evidente y acumula unas ganancias del 10,73% en el año. Y el Footsie de Londres, pese a los problemas de deuda de Gran Bretaña, se mantiene en positivo en 2010. Pero está impactada en las últimas jornadas por el hundimiento de BP, que pierde un 10% en la semana por su implicación en el vertido de petróleo en Luisiana (Estados Unidos).

El dólar es el que gana

Aunque ha moderado el descenso en las últimas jornadas, el euro lleva perdido un 12% en seis meses. La trayectoria bajista se ha agudizado con la dificultad para encontrar una solución a Grecia y los analistas estiman que, aunque algunas empresas se beneficien, en conjunto lo que más aporta son incertidumbres a los mercados europeos. Desde Carmignac Gestion se señala que la debilidad del euro debería prolongarse, beneficiando a los activos internacionales en dólares o en monedas emergentes. Esta entidad apuesta por una revisión a la baja del crecimiento de la zona euro. Eduardo Ripollés concluye que, si bien era posible que la divisa europea estuviese sobrevalorada a 1,4 dólares, el aumento de la desconfianza le está añadiendo inestabilidad, mientras que existe el temor a posibles devaluaciones encubiertas. Para Alfonso de Gregorio, esta situación no favorece a Europa, mientras que el dólar es el que gana.

Pablo García recuerda que algunas compañías exportadoras alemanas sí se están beneficiando, y menciona, entre otras, a Siemens, o las empresas de lujo que venden más a emergentes.

Las cifras

11,75% es la caída de Crédit Agricole en la semana. El grupo está penalizado por su posición en Grecia.

10,73% es el porcentaje de alza de la Bolsa de Estocolmo en el año. Una de las mejores de Europa.

2,07% es la subida de Siemens en la semana, la empresa del Dax más alcista en ese periodo.