Calificación crediticia

S&P baja el rating de España a AA y lo sitúa en perspectiva negativa

La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's ha rebajado la nota de la deuda española a largo plazo hasta 'AA' desde 'AA+' con perspectiva 'negativa, lo que deja abierta la posibilidad de nuevos recortes de 'rating' a medio plazo. Esta noticia llega solo horas después de que S&P rebajara ayer la calificación de Portugal de "A+" a "A-" debido a "la debilidad estructural" de su economía fruto del deterioro de sus finanzas públicas y las escasas perspectivas de crecimiento.

Evolución de la solvencia de las economías europeas
Evolución de la solvencia de las economías europeas

S&P basa su rebaja en el hecho de que la economía española crecerá sólo una media del 0,7% entre este año y 2016, frente a la previsión inicial de que el PIB evolucionara en ese periodo por encima del 1%.

Entre los lastres de la economía que pueden impedir un mayor crecimiento a medio plazo, la agencia cita el endeudamiento del sector privado español, del 178% de su PIB; un mercado laboral "inflexible" y la expectativa de que la tasa de paro alcance este año el 21%, así como la poca capacidad exportadora.

Además advierte de que en 2013 el déficit público estará aún por encima del 5% del PIB, a pesar de que el Gobierno tiene el compromiso de reducirlo al 3% para cumplir con el Pacto de Estabilidad europeo.

Otra de las debilidades que señala es la de los activos financieros, y recuerda en este sentido que el pasado 15 de marzo revisó a la baja, hasta el grupo 3, la calificación de la banca española por riesgo país ante la posibilidad de que sufra importantes pérdidas por la morosidad crediticia.

Además avisa de que es posible que el sistema bancario español necesite más capital que los 27.000 millones de euros disponibles inicialmente a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Este instrumento, no obstante, cuenta con una capacidad de endeudamiento de hasta 90.000 millones.

En concreto, S&P cree que el coste fiscal de apoyar a la banca será de al menos el 5% del PIB. La rebaja de la calificación tiene una perspectiva negativa porque, según S&P, España podría tener dificultades para cumplir con la reducción del déficit público a la que se ha comprometido.

No obstante, Standard & Poor's admite que subiría esta perspectiva a la categoría de "estable" si ve unas posibilidades más fuertes de crecimiento o en caso de que el país cumpla o mejore sus objetivos fiscales para este año o el que viene.

No tendrá impacto inmediato en la banca española

S&P advirtió hoy de que la rebaja de la calificación de la deuda española "no tiene un impacto inmediato en los rating de los bancos españoles".

S&P hizo esta consideración en un comunicado después de rebajar la calificación de la deuda soberana española debido a que considera que el país podría sufrir un "periodo adicional de crecimiento débil".

La agencia de calificación de riesgos explicó que su previsión de un "largo periodo de débil" crecimiento económico en España es un elemento "clave" en la evaluación de los riesgos a los que se enfrenta el sector bancario español.

Además de las perspectivas económicas "débiles", los riesgos económicos para el sector bancario español "se acentúan", según la agencia, "por la concentración excesiva de los créditos morosos en el sector de la construcción".

Así, indicó que continuarán observando "de cerca" cómo la corrección de estos desequilibrios económicos afecta al crédito y a la capacidad de los bancos para absorber la morosidad.

En concreto, analizará el impacto del "actual y fuerte ajuste del sector inmobiliario, que está dando lugar a una considerable acumulación de activos problemáticos", además de seguir "el impacto de un entorno operativo menos favorable, con un bajo crecimiento del volumen de negocio y mayores costes de financiación".

Ayer rebajó el rating de Portugal

En el caso de Portugal, S&P indicó que la perspectiva sigue en negativo, ya había sugerido el pasado diciembre un recorte inminente de la nota, después de haber rebajado en enero de 2009 la evaluación de la deuda pública lusa de "AA-" hasta "A+. El analista de S&P Kai Stukenbrock explica en comunicado que los dos niveles de recorte es un reflejo los amplios riesgos fiscales a los que Portugal se enfrenta, por lo que insta al Gobierno a aplicar su actual plan de consolidación presupuestaria.

El Ejecutivo socialista de José Sócrates presentó el pasado marzo a Bruselas el Programa de Estabilidad y Crecimiento (PEC), un severo plan anticrisis para reducir el déficit público del actual 9,3% al 2,8 en 2013. Por su parte, la misma agencia revisó a la baja la nota a largo plazo de la deuda de Grecia a 'BB+' desde 'BBB+', lo que coloca la deuda helena en grado especulativo o 'bono basura', con perspectiva "negativa" y deja abierta la posibilidad de más recortes.

"La rebaja es el resultado de actualizar nuestra valoración de los desafíos políticos, económicos y presupuestarios a los que se enfrenta el Gobierno de Grecia en su intento de colocar la deuda pública en una trayectoria sostenible", dijo el analista de S&P Marko Mrsnik.

A este respecto, la calificadora de riesgos considera que las opciones del Gobierno griego cada vez son "más estrechas" a raíz del debilitamiento del crecimiento de su economía en un momento en el que aumentan las presiones para un mayor ajuste fiscal.