Lealtad, 1

Grecia y el riesgo moral

Hacía tiempo que no escuchábamos hablar del moral hazard, entendido como el riesgo moral de evitar una quiebra, que puede empujar a otras instituciones a seguir asumiendo riesgos con la garantía de que si hay problemas los estados saldrán al rescate. Generó no poco debate en el peor momento de la crisis, cuando la banca de inversión estadounidense estuvo a punto de llevarse por delante todo el sistema financiero. Se dejó caer a Lehman Brothers, y hoy por hoy muchos de los que tomaron esta decisión se han arrepentido, porque la convulsión fue literalmente extraordinaria.

El moral hazard vuelve a estar en el centro del debate con motivo de la crisis griega. Nadie pone en duda que el país no hizo bien las cosas bien: demasiada deuda y, sobre todo, manipulación estadística, lo que supone romper las reglas del juego.

El debate vuelve a estar sobre la mesa. Grecia es un actor pequeño dentro de la Unión Europea y su salvamento entra dentro de lo posible, como se ha visto con el acuerdo al que están llegando con el país el FMI y la Unión Europea. Pero si la comunidad europea e internacional sale al rescate de Grecia, ¿qué impide que otros países en situación similar se relajen, confiados en que en caso de necesidad recibirán un cheque salvador?

Por mucho que a Alemania y a Francia les esté costando dar su brazo a torcer, tienen muy claro que dejar caer a Grecia sería nefasto para sus economías. En primer lugar por el efecto contagio, que como piezas de dominó haría caer uno a uno a los países periféricos, incluida España. En segundo lugar, especialmente en el caso alemán, porque sus entidades financieras nadan en deuda griega.

No se trata de dar el dinero así como así. Y Alemania está en su derecho de exigir un plan creíble si Grecia quiere el dinero sobre la mesa. Pero, como en el caso de Lehman, no salir al rescate tendría consecuencias mucho más negras. mrodriguez@cincodias.es