No ha informado de sus problemas a la junta

Aumentan los críticos a Díaz Ferrán en la CEOE por la crisis de Marsans

El presidente de la patronal evitó ayer referirse a sus problemas empresariales ante la junta directiva de la CEOE por primera vez en meses. La crisis de su compañía matriz, Marsans, le valió, eso sí, nuevas críticas. La reunión se centró en el debate sobre la reforma laboral y en su exigencia de rebajar las cotizaciones sociales.

Aumentan los críticos a Díaz Ferrán en la CEOE por la crisis de Marsans
Aumentan los críticos a Díaz Ferrán en la CEOE por la crisis de Marsans

Los problemas empresariales del presidente de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán, se habían convertido ya en un obligado punto del orden del día en las juntas directivas de la CEOE. Desde el pasado diciembre, el patrón ha dado explicaciones ante la cúpula confederal al conocerse la deuda de 26,5 millones de euros que tenía con Caja Madrid (siendo consejero), tras la quiebra de su aerolínea, Air Comet, y cuando cerró su aseguradora, Mercurio. Ayer, sin embargo, Díaz Ferrán calló. Sólo un día antes, la patronal mundial de las aerolíneas, IATA, retiraba la licencia para vender billetes de avión a Viajes Marsans, la histórica compañía turística que el patrón posee junto a su socio, Gonzalo Pascual. La casa matriz de su imperio.

Entre los asistentes a la junta, no faltó quien justificó a su líder y recordó que la CEOE le avaló antes de Navidad, cuando puso su cargo a disposición de la junta. También señalaron que "no venía a cuento" preguntarle por las nuevas dificultades que acumula desde entonces, si bien él mismo las ha venido exponiendo en las puntuales citas de la confederación.

Pero estos tres meses de desgaste no han pasado en balde y lo que fuera una reválida "unánime" en diciembre pasó a ser un aplauso "cerrado" en febrero, y al mero silencio del público en marzo. Aunque hasta ahora ha sido arropado por los suyos, Díaz Ferrán no quiso comprobar ayer cómo continuaba la serie y optó por eludir el tema. La audiencia no invitaba.

Lo que antes eran críticas en los pasillos y voces anónimas, comienzan a ser pronunciamientos públicos. "Es lamentable" la imagen que transmite la CEOE, adujo el responsable de la patronal de Castellón, José Roca. No fue el único. "Debería dejar el cargo", apuntó el de Zamora, Ángel Herrero, como ya hiciera el líder de Cepyme, Jesús Bárcenas, enfrentado a Díaz Ferrán. Palabras, eso sí, que ninguno espetó ante el pleno de la CEOE en la madrileña sede de Diego de León.

Sin penalizar la temporalidad

Así, el tema que protagonizó ayer la extensa reunión del máximo órgano decisorio de la CEOE fue la reforma laboral. El presidente de la comisión de relaciones laborales, Santiago Herrero, ofreció su análisis sobre la última propuesta del Gobierno, e invitó a buscar "fórmulas imaginativas" en el ámbito contractual. Manifestó también su rechazo a penalizar el empleo temporal encareciendo sus cuotas, una idea que el Ejecutivo propuso en febrero. El precio de la firma patronal parece que sigue estando en una rebaja de las cotizaciones que, por el momento, sindicatos y Gobierno rechazan.

CC OO rechaza el contrato de 33 días

La gran apuesta del Gobierno de cara a la reforma del mercado laboral, ampliar el uso del contrato de fomento del empleo (con una indemnización por despido de 33 días, más baja que los 45 del indefinido ordinario) fue rechazada ayer por CC OO. Su secretario general, Ignacio Fernández Toxo declaró que esta modalidad "debería desaparecer, porque no tiene sentido tener dos modalidades de empleo estable a tiempo completo en España", recoge Europa Press.

En cuanto a la propuesta del Ejecutivo de subvencionar parte del coste del despido colectivo y objetivo (el Fogasa cubre actualmente el 40% para las pymes), Toxo apuntó que debe mantenerse una indemnización de 20 días para el empresario porque lo contrario "sería incentivar" la extinción de contratos. Por su parte, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, destacó la necesidad de mantener negociaciones bilaterales con la patronal para lograr un acuerdo "pasarela" que permita la firma de una reforma consensuada.