Plan de ajuste presupuestario

La inversión pública bajará un 13% en los dos próximos años

La inversión pública será una de las principales sacrificadas en el plan de ajuste presupuestario elaborado por el Ministerio de Economía. En los Presupuestos de 2011 y 2012, este capítulo se reducirá un 13%, según anunció ayer en el Congreso José Luis Rodríguez Zapatero.

Mientras el Tesoro busca la colocación de deuda española en los mercados asiáticos (Soledad Núñez viajó la semana pasada a Tokio y a Pekín), el presidente del Gobierno se afana en ganar credibilidad y emitir mensajes de tranquilidad a los convulsos mercados. En esta línea, avanzó un dato esperanzador: Los ingresos del Estado crecieron en marzo por primera vez en dos años. José Luis Rodríguez Zapatero no sólo se ratificó en el Congreso en el objetivo de reducir el déficit al 3% del PIB en 2013, sino que descifró por primera vez los cálculos que ha hecho el Gobierno para conseguirlo. La primera decisión: reducir un 13% las inversiones públicas en los Presupuestos estatales de 2011 y 2012. El capítulo de transferencias "no prioritarias" se verá recortado en un 30% y el de gastos de funcionamiento en un 15% en ambos ejercicios.

El recorte de ocho puntos de PIB hasta 2013 se hará a razón de dos puntos por ejercicio "para no afectar a la recuperación económica", dijo el presidente. Para este año ya hay descontada una reducción de 2,5 puntos, el equivalente a 5.000 millones de euros. A través de la subida del IRPF (desaparición de la deducción de 400 euros) y del IVA, a partir de julio, Hacienda espera allanar el camino en 1,5 puntos, a los que se suma otro 1,3 por el recorte del gasto. Zapatero recordó que comunidades autónomas y ayuntamientos asumirán el compromiso de reducir otro punto entre este año y 2013, al que se añadirán otros 2,6 puntos por parte del Estado.

Salarios públicos

El capítulo de personal sufrirá un recorte del 4% gracias, sobre todo, a la rebaja de la oferta pública de empleo, que se prolongará durante 2011 y 2012.

El líder del PP, Mariano Rajoy, cuestionó la credibilidad del Gobierno en su compromiso para reducir el déficit. Y Zapatero le respondió que "está dispuesto a hacer todo lo necesario" para que el Congreso haga una tarea exhaustiva de seguimiento de estos objetivos "porque es muy importante para la credibilidad de España.

El paro en la construcción, casi imposible de evitar

El líder del PP, Mariano Rajoy, y buena parte de los portavoces de la oposición volvieron ayer a emplazar al presidente del Gobierno a afrontar cuanto antes una reforma laboral ambiciosa que sirva para frenar la destrucción de empleo. La respuesta que les dio Zapatero fue la esperada: "La fuerza de una reforma en el mercado laboral es la fuerza de la voluntad de las partes, las reformas que han provocado mejores efectos son las que han sido acordadas".

El presidente reconoció que no se siente "especialmente entusiasmado" con el marco laboral vigente, pero consideró que "con una normativa distinta no hubiéramos mantenido los puestos de trabajo que se han perdido en la construcción". Lo que vino a decir el presidente es que con un abaratamiento del despido tampoco se hubiera evitado tanta destrucción de empleo.