Según un estudio de la OIT

Las medidas anticrisis aplicadas por el G-20 salvaron 21 millones de empleos

Las políticas económicas adoptadas por los gobiernos del G-20 para responder a la crisis salvaron o crearon cerca de 21 millones de empleos entre 2009 y 2010, según un estudio realizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El informe fue elaborado por el organismo para presentarlo en la reunión de ministros de Trabajo y de Empleo del G-20 (las potencias más ricas y los países emergentes) que se realizará en Washington mañana y pasado.

"Esta reunión, promovida por el Presidente Obama en la Cumbre de Pittsburg, destaca la importancia que los líderes del G-20 le han atribuido al empleo de calidad como eje de la recuperación", dijo en un comunicado Juan Somavia, director general de la institución.

"Mirando hacia el futuro, necesitamos un marco orientado hacia el empleo para alcanzar un crecimiento que sea sólido, sostenible y equilibrado", agregó Somavia, quien presentará detalladamente el informe mañana.

El estudio señala que las medidas discrecionales de estímulo fiscal pueden haber creado o salvado 8 millones de empleos en 2009 y 6,7 millones en 2010.

Asimismo, la OIT considera que los estabilizadores automáticos, como por ejemplo subsidios de desempleo o impuestos, pueden haber salvado o creado 6,2 millones de empleos en los países del G-20 en 2009.

Por lo tanto, "cerca de 21 millones de empleos fueron creados o salvados, lo cual equivale al 1 por ciento del total de empleos en el grupo del G-20", señala el texto.

"La respuesta política de los países del G-20 a la crisis mundial ha sido rápida, decisiva y a gran escala", concluye el texto.

Por otra parte, el estudio de la OIT señala que la desaceleración que el mercado de trabajo viene acumulando desde 2008 ha seguido siendo alta en el primer trimestre de 2010, a pesar de que la economía ha comenzado a recuperarse.

Es por ello que el informe señala que la anulación de las medidas de estímulo lanzadas en 2009 no debería producirse de manera prematura, dado que en muchos países el crecimiento sigue siendo frágil y la demanda del sector privado débil.

"Las medidas que apoyan al empleo y la protección social deberían mantenerse hasta que el crecimiento del empleo alcance un impulso más grande", reza el texto.

Otros factores perniciosos son el empleo informal y la pobreza en algunas economías emergentes y en desarrollo, y un crecimiento por lo general débil de los salarios reales en todo tipo de países.

El estudio también informa de que en 15 de los países del G-20 para los cuales existe información, se perdieron más de 6 millones de empleos en la industria manufacturera, 2,8 millones en la construcción y 2,3 millones en el comercio mayorista y minorista en los dos años anteriores al tercer trimestre de 2009.

Durante el mismo período, se registró un aumento en el desempleo en las siguientes áreas: servicios públicos, educación, administración pública y salud.

Entre 2007 y 2008 la tasa de desempleo juvenil aumentó en 12 de 14 de los países del G-20 para los cuales existe información.

Para mantener y reforzar la recuperación, el texto sugiere "configurar un modelo para una globalización inclusiva a través de una mejor articulación entre el empleo, la protección social y las políticas macroeconómicas, y construir un crecimiento equilibrado de la economía mundial sobre la base del crecimiento de las economías nacionales".