Suben los activos sin riesgo

Tres de cada cuatro euros en fondos están en carteras conservadoras

La crisis financiera ha acrecentado el perfil conservador del inversor español en fondos. A cierre de 2009, un 75% del patrimonio, tres de cada cuatro euros, estaba invertido en carteras de poco riesgo, frente al 66% de finales de 2007.

El inversor español es un conservador irreductible. Tiene tras de sí un pasado financiero de tipos elevados -hasta la entrada de España en la UE- y una querencia por el ladrillo que le han inclinado tradicionalmente hacia la inversión en depósitos o en inmuebles. Si a ello se unen las políticas de oferta de las entidades financieras, poco amigas de introducir en el riesgo a sus clientes, tiene sentido que la gran mayoría del patrimonio de los fondos de inversión se encuentre invertido en productos de escaso riesgo.

A cierre de 2009, el 75% del volumen gestionado en fondos estaba invertido en activos monetarios, de renta fija a corto y largo plazo y en garantizados de renta fija y variable. Es decir, activos de escaso riesgo, pero con un potencial de ganancia menor que, por ejemplo, los activos bursátiles.

La crisis financiera y la inestabilidad de los mercados bursátiles han favorecido la huida de los inversores de los activos de mayor riesgo. En diciembre de 2006, en plena efervescencia bursátil, justo antes del estallido de la crisis subprime, ese porcentaje llegó a caer hasta el 66,6%; cifra que se explica por el mayor apetito de riesgo de los inversores en aquel momento, pero también por el crecimiento del patrimonio gestionado por fondos de Bolsa debido a la apreciación de las carteras. No obstante, el nivel actual de conservadurismo de los inversores en fondos se encuentra en línea con la media histórica, del 76% en los últimos 19 años. Eso sí, hubo ejercicios en los que los inversores se volcaron en la Bolsa, coincidiendo con épocas de subidas, como sucedió en 2000. Justo después del estallido de la burbuja tecnológica, tan sólo el 56% del patrimonio en fondos estaba en activos conservadores. En 2008, uno de los peores ejercicios de la historia moderna de las Bolsas, alcanzó el 80%.

"Si tenemos en cuenta además los fondos mixtos y los fondos de garantía parcial, la cifra en activos de poco riesgo es mucho mayor", explica Enrique Borrajeros, socio de Abante Asesores. "Y aunque la Bolsa ha subido mucho, como su peso en el patrimonio total es muy bajo, se nota poco la variación en la composición del volumen bajo gestión".

El perfil conservador se ha mantenido incluso a pesar de las salidas de dinero que se han producido en los fondos más conservadores hacia depósitos, en un momento en el que la banca está necesitada de captar pasivo para fortalecer su balance.

Durante los años 2007, 2008 y 2009 el sector de fondos ha sufrido reembolsos netos por valor de 89.472 millones de euros, lo que equivale al 97,5% de la caída de patrimonio entre el 31 de diciembre de 2006 y el 31 de diciembre de 2009. De esa cifra, 40.462 millones, un 45%, han salido de fondos monetarios, de renta fija y garantizados, con la excepción de los fondos garantizados de renta fija, que han seguido recibiendo suscripciones.

La caída del patrimonio bajo gestión y el perfil conservador de las inversiones suponen un lastre para los ingresos por comisiones de las gestoras. En el primer caso, porque la comisión de gestión se calcula como un porcentaje del patrimonio, con lo que a menor patrimonio, menos ingresos. En el segundo, porque los fondos más conservadores suelen tener comisiones más bajas. La comisión media de gestión percibida por las gestoras ha pasado del 1,45% en 2000 al 0,82% en 2009, según datos de la CNMV. Los ingresos por comisiones han descendido un 48% entre 2007 y 2009. En ese periodo el patrimonio bajo gestión ha descendido un 31%, bastante menos.

"La influencia de las redes bancarias es muy fuerte", comenta Víctor Alvargonzález, director de la empresa de asesoramiento financiero (EAFI) Profim. "No creo que a corto o medio plazo vayan a ayudar a incrementar posiciones en fondos arriesgados. Sin embargo, la crisis inmobiliaria y la baja remuneración de los depósitos pueden provocar la búsqueda de asesoramiento por parte de los ahorradores, lo que podría repercutir en un descenso leve del peso de los activos conservadores en fondos", añade.

"No veo un vuelco claro en el perfil de los ahorradores", afirma Enrique Borrajeros. "Hace varios años las cajas de menor tamaño ganaron mucha cuota en fondos a los bancos y crearon divisiones de banca privada, que han desmantelado con la crisis. Ha salido mucho dinero hacia los depósitos y aunque el mercado vaya bien, no hay nadie capaz de explicar el riesgo a los clientes. No hay recursos para elevar el perfil de riesgo de los ahorradores."

Los grandes

El perfil del patrimonio bajo gestión de las grandes gestoras es muy conservador. Siete de los mayores grupos tienen más del 80% del patrimonio bajo gestión en activos monetarios, de renta fija o garantizados.

De entre las grandes la excepción es Ibercaja, con tan sólo un 57% del volumen bajo gestión en activos de bajo riesgo. En cambio, Gesmadrid y Ahorro Corporación superan el 87%.