También deben despolitizarse

Conthe advierte que las cajas necesitan instrumentos para captar capital

El ex presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) Manuel Conthe aseguró hoy que las cajas deberán enfrentarse en el futuro a unos mayores requerimientos de capital, por lo que necesitan instrumentos que les permitan obtenerlo de manera rápida, al igual que los bancos, al tiempo que resaltó la necesidad de que se despoliticen.

Conthe subrayó hoy que es un error considerar que las cajas tienen problemas por el simple hecho de ser cajas, y aclaró que los problemas a los que se enfrentan tienen su base en la expansión de su política crediticia y en su mayor exposición al sector inmobiliario.

No obstante, resaltó que estas entidades tienen un "problema gordo" de cara al futuro, y es que a todas las entidades de crédito se les va a exigir más capital, y para una caja es más difícil conseguirlo que para un banco.

A su juicio, las cajas necesitan usar nuevos instrumentos como las cuotas participativas o los SIP (Sistema Institucional de Protección) para tener más capital y lograr "una absoluta despolitizacion", ya que, según indicó, las comunidades autónomas "han metido mano" en ellas de "una manera vergonzosa".

"Un país serio no se puede permitir tener el 50% de su sistema crediticio en manos públicas", añadió Conthe durante una entrevista en Telemadrid, recogida por Europa Press.

Asimismo, recalcó que el principal problema de las entidades es de gobierno, y que la excesiva influencia de las CC.AA. se ha producido por "la hipertrofia del Estado de las autonomías", incluso en comunidades como Madrid, "donde se supone que está dirigida por liberales, pero donde el manoseo de la caja es llamativo y criticable", añadió.

Conthe también señaló que la decisión del Gobierno de prestar ayuda a Grecia es un "acierto", ya que se trata de un préstamo por el que recibirá un interés del 5%. El ex presidente de la CNMV subrayó que el porcentaje que España debe destinar a Grecia corresponde a la ayuda que, a su vez, recibe del Banco Central Europeo y que es fruto de un mecanismo de solidaridad colectiva.

"Si las cosas van bien, todos los acreedores que presten a Grecia van a conseguir un margen, porque van a prestar al 5%", explicó Conthe, quien recalcó que la operación no tiene un coste adicional para el presupuesto y que a todos los países les interesa que Grecia salga "airosa" de esta situación, en especial, a España.

Recortar las ayudas solidarias

Asimismo, insistió en que no deben mezclarse las diferentes políticas que lleva a cabo el Gobierno y que no debe considerarse que el Ejecutivo despilfarra el dinero por conceder este préstamo a Grecia, aunque, a su juicio, sí debería revisar algunos gastos, como la ayuda solidaria que se presta a los países.

Conthe explicó que el Ejecutivo debería replantearse las ayudas como medida de austeridad y de recorte del gasto, ya que en algunos casos está justificada, como el caso de Haití, pero en otros "el síndrome solidario debe verse con escepticismo".

"Es un error por parte de Gobierno no tocar las ayudas al desarrollo o al gasto social, ya que en una política de ajuste presupuestaria seria no hay que darle la bula de la santa cruzada a nadie, sino analizar todo en línea de coste-beneficio", añadió.

Asimismo, destacó la importancia de que España mantenga "a toda costa" la credibilidad para colocar su deuda. No obstante, aunque reconoció que España tiene una "potencial vulnerabilidad", descartó que su situación sea similar a la de Grecia.

A favor de subir el IVA

Por otro lado, Conthe se mostró de acuerdo con la subida del IVA aplicada por el Gobierno, porque, a su jucio, tendrá un cierto efecto recaudatorio, pero se mostró partidario de adoptar otras medidas impopulares como congelar el sueldo de los funcionarios o ampliar la edad de jubilación.

Asimismo, señaló que, a juzgar por los últimos escándalos políticos como el caso Gürtel o Palma Arena, hay margen para recortar el presupuesto en algunas comunidades autónomas.

Por último, insistió en la importancia para el futuro de España de abordar la reforma del mercado de trabajo para poder "vivir bien" en una economía con moneda única que no permite la devaluación.