Sin consenso entre los expertos

La recesión no se despide (de momento) de EE UU

El grupo privado de economistas que determina el estado de salud de la economía de EE UU no puede ponerse de acuerdo sobre si la recesión sigue o ya ha acabado. La Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER, en sus siglas en inglés) reconoce en un comunicado que acaba de hacer público que aunque la mayoría de los indicadores han cambiado su tendencia negativa, "la determinación de si se ha acabado la recesión sería prematura".

La economía estadounidense creció a un ritmo del 5,6% en el cuarto trimestre de 2009 y los últimos datos del paro mostraron cómo en marzo se dejó de destruir empleo. Con todo y con ello, la tasa de desempleo es del 9,7% y la del subempleo (trabajo a tiempo parcial a falta de otra cosa) está en máximos históricos.

Para estos economistas, "muchos de los indicadores son demasiado preliminares por el momento y van a ser revisados en los próximos meses", por lo que se reservan, como grupo, su juicio. El NBER no toma en consideración las previsiones para emitir sus veredictos.

De forma individual, algunos miembros como el catedrático de Harvard, Jeffrey Frankel, habían especulado hace unos días con la posibilidad de que la contracción hubiese tocado a su fin debido y que ya se está creando empleo. La tesis de Frankel, sin embargo, no ha debido convencer a un grupo de economistas que ya indicaron al principio de la recesión que no hay una fórmula matemática que describa que se está en una situación u otra. Tradicionalmente, se ha entendido que dos trimestres seguidos de contracción suponían la entrada en recesión, una teoría que el NBER desmontó diciendo que hay que evaluar un amplio abanico de datos, incluido el empleo, antes de decretar en qué punto está la economía.

La NBER, cuyos miembros se reunieron el pasado día ocho para analizar la información disponible, certificó de nuevo que la recesión comenzó en diciembre de 2007.