Tráfico aéreo

AENA aumenta la presión sobre los controladores y cerrará su escuela

AENA "no tiene previsto iniciar actuación alguna en materia de selección" de controladores y trasladará a centros operativos a 14 profesores que imparten clases en la escuela de formación del colectivo. La empresa mete más presión al revocar el calendario de vacaciones estivales.

AENA aumenta la presión sobre los controladores y cerrará su escuela
AENA aumenta la presión sobre los controladores y cerrará su escuela

Las relaciones entre la empresa propietaria de los aeropuertos públicos españoles, AENA, y su plantilla de 2.400 controladores aéreos semantienen en creciente tensión.

Este fin de semana los integrantes de este colectivo laboral esperan poder acceder al sistema informático interno de la compañía a fin de averiguar cuáles son los conceptos que se incluyen en la nómina que han percibido a comienzos de abril. La cuantía ingresada por cada profesional es diferente a la que recibía con anterioridad y, aún hoy, desconocen cuáles son las partidas que se mantienen o se modifican tras la reconversión introducida en sus condiciones de trabajo por un decreto ley del 5 de febrero último del Ministerio de Fomento.

La incertidumbre sobre la consolidación de sus ingresos tiene alterados a los controladores desde hace dos meses. Pero su enfado ha vuelto ha subir de tono una vez que la dirección de AENA les ha comunicado que no reconoce los turnos de vacaciones para el próximo periodo estival establecidos el pasado otoño, de acuerdo con los antiguos usos.

Fuentes oficiales de AENA aseguran que la revocación de los turnos de las próximas vacaciones de verano se ha hecho al amparo de una denuncia que la empresa realizó en 2009. AENA no considera razonable que el antiguo sistema de fijación de los días de asueto admitiera que el 51% de los integrantes de la plantilla de un determinado departamento de control tomaran sus vacaciones a la vez. Ahora sólo se consiente la coincidencia en el asueto del 26% de los trabajadores de un centro.

Formación

Otro motivo de enfrentamiento es la modificación de los sistemas de formación de nuevos controladores aéreos impulsada desde AENA. Las medidas que la compañía ha adoptado en este tema se han cruzado con un debate por el que se pone en cuestión que la plantilla activa del colectivo de control sea suficiente como para soportar la actual carga de trabajo en condiciones de seguridad, una vez que se ha aplicado la reconversión impulsada por el decreto ley de febrero.

Tradicionalmente, la formación de nuevos profesionales de control se articulaba en base a la colaboración entre AENA (a través de su participada Senasa) y los controladores, que aportaban el grueso de los profesores.

Este sistema provocó que las nuevas promociones salieran con cuenta gotas en base a unos intereses que nunca han sido explicados.

Hoy, la escuela de controladores tiene en formación dos promociones; una de 48 y otra de 29 alumnos. AENA informa en su página web que "no tiene previsto iniciar actuación alguna en materia de selección de becarios para la formación de controladores". Además, 14 profesionales que realizaban tareas educativas en la escuela han pasado ya a centros de control.

Cien profesionales saldrán de los centros clave

El sindicato de controladores USCA echa cuentas sobre la dimensión de la plantilla que quedará operativa una vez que se hayan puesto en vigor todas las medidas que se prevén en la nueva regulación que se está implementando para el ejercicio del control aéreo. Dice que no le salen las cuentas. La retirada de centros operativos de aquellos profesionales que han cumplido 57 años puede afectar a 100 personas. Según la lógica de las profesiones en las que se progresa a través de un sistema más o menos matizado de escalafón, buena parte de estos trabajadores veteranos prestan servicio en los centros con mayor tráfico, como Madrid, Barcelona y Canarias. El conjunto del colectivo suma 2.400 profesionales, pero 350 de ellos se encuentran apartados de las pantallas ya que se dedican a tareas burocráticas o están prejubilados. El sindicato se pregunta "¿de dónde se van a sacar a las personas de relevo?".