162.000 entre 8,2 millones
Fue el mejor dato desde que en 2007 empezó a eclosionar una crisis que llevaba años larvándose. 162.000 empleos se crearon en Estados Unidos en el mes de marzo. El dato tiene -para variar- lecturas positivas y negativas. Entre las buenas noticias, el aumento de las horas trabajadas y los trabajadores contratados de forma temporal, dos indicadores adelantados de las necesidades de manos en las empresas. En la parte mala cabe contar la caída del salario por hora y el aumento tanto de los parados de largo plazo como de los trabajadores que están contratados a tiempo parcial cuando querrían jornada completa.
EE UU empezó a perder empleo hace más de dos años, a comienzos de 2008. Desde entonces ha perdido su trabajo el 6% de la fuerza laboral, unos 8,2 millones de personas. Desde hace alrededor de medio año la economía ha dejado de destruir empleo de forma significativa; sin embargo en este plazo -de septiembre a diciembre- el PIB creció a un ritmo anualizado del 5,6%. La economía giró el V pero el empleo sigue en la parte plana de la L: al ritmo de marzo se tardarían 50 meses en recuperar los trabajos perdidos. Y los parados cada vez lo son por más tiempo.
En España la recuperación económica, es decir el abandono de las tasas negativas de crecimiento del PIB, llegará posiblemente antes de que acabe el año. Pero la experiencia estadounidense demuestra lo dificultoso que será el camino que lleve a la creación de empleo. La dualidad entre economía real y economía financiera es más aguda que nunca. En las mesas de los operadores se baraja si la Bolsa ya ha consumido todo el recorrido alcista, mientras en EE UU se generan empleos con cuentagotas y en España se siguen destruyendo. Este desacople es mala noticia para todos. Para el ciudadano de a pie, pues sus perspectivas económicas siguen siendo malas, y para el bolsista, pues sin recuperación real la financiera tiene fecha de caducidad. nrodrigo@cincodias.es