Un primer trimestre casi en blanco

Traspiés diplomáticos, brindis al sol y algún acierto ante problemas sobrevenidos es el pobre balance del primer trimestre de la presidencia española de la UE. La segunda parte del semestre comienza con mejores perspectivas, pero tiene difícil dejar el pabellón como las tres presidencias españolas anteriores (1989, 1995 y 2002). Y todavía no se puede descartar que el mandato español quede en la pequeña historia de la UE como una de las peores presidencias rotatorias. Por suerte, no puede ser la peor El año pasado la república checa ejó en ese terreno un récord casi imbatible.

Además, el gobierno español, a diferencia del checo, puede invocar varios eximentes para intentar sus escasos resultados. La Comisión Europea, verdadero motor de cualquier presidencia, estuvo en funciones hasta el 11 de febrero. El semestre español coincide con el estreno del Tratado de Lisboa y las instituciones comunitarias parecen más preocupadas por abrirse hueco en el nuevo orden que por hacer avanzar la agenda. Y la crisis económica que no termina sigue trastocando todos los planes.

En ese difícil contexto, la presidencia española no ha logrado, de momento, ningún triunfo significativo. El secretario de Estado, Diego López Garrido, destacó ayer en Madrid los avances de la última cumbre europea (25 y 26 de marzo) hacia una "unión económica" y las propuestas pra crear un observatorio europeo de la violencia de género o para la creación de un fiscal europeo.

En el aire siguen, sin embargo, las principales iniciativas en el campo financiero (regulación de los hedge funds y creación de tres Autoridades de Supervisión), la orden europea de protección de mujeres maltratadas o la supresión de la posición común sobre Cuba. Se trata de objetivos prioritarios de la presidencia con un punto en común: el riesgo de terminar en rotundo fracaso q2ue se resuelvan mucho más allá del final de la presidencia española el 30 de junio.

Con todo, las fuentes más optimistas creen que el semestre todavía se puede enderezar. En la pasada cumbre, el presidente del Gobierno demostró estar mucho más encima de los temas y ganó presencia de manera significativa. En mayo, están previstas varias cumbres internacionales que, si salen bien, podrían compensar, aunque sólo en parte, el plantón de Barcak Obama. Y el mes de junio suele ser bastante fructífero en la agenda comunitaria porque la presidencia de turno y la CE aprovechan para rematar el mayor número posible de proyectos antes del relevo y el descanso veraniego.

Si el esperanzador pronóstico no se cumple, el saldo del semestre español arrojará poco más que el relativo acierto en algunas crisis inesperadas, como el terremoto de Haití o el conflicto entre Suiza y Libia. Pero sólo de improvisación no se vive.

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