Acuerdo de cara a la fusión

Los pilotos de Iberia y British se alían para exigir garantías de empleo

Los sindicatos de pilotos de Iberia y British Airways han decidido firmar una alianza para cooperar entre ellos ante la inminente fusión de las aerolíneas. Su objetivo es "establecer vínculos más fuertes entre las asociaciones y protegerse contra cualquier intento futuro de utilizar a un grupo contra el otro", según aseguran fuentes próximas a Balpa.

Aviones de British Airways en el aeropuerto londinense de Heathrow.
Aviones de British Airways en el aeropuerto londinense de Heathrow.

Los pilotos de British Airways e Iberia han decidido hacer su fusión particular. Ante la inminente firma del acuerdo de fusión que dará lugar al nacimiento de TopCo, los sindicatos de pilotos de las dos compañías, Sepla - Iberia y Balpa (British Airlines Pilots Association) han redactado un pacto de cooperación para pedir conjuntamente garantías de empleo.

El documento, al que ha tenido acceso CincoDías, asegura que las secciones sindicales de ambas compañías reciben con los brazos abiertos la fusión. Fuentes próximas a Balpa aseguraron ayer que la fusión es muy positiva para los accionistas y la viabilidad de la empresa y que su acuerdo quiere asegurar que los beneficios lleguen también a los trabajadores. "Algunos analistas aseguran que las sinergias traerán 400 millones de beneficios y eso lo tenemos que notar todos". La alianza pretende que las dos asociaciones analicen conjuntamente sus impactos positivos y negativos y respondan también de forma conjunta.

El documento, que está pendiente de pasar el visto bueno de los dos sindicatos, será firmado y ratificado previsiblemente en el mes de abril. Sus reivindicaciones concretas son "salvaguardar los empleos y oportunidades de carrera de todos los pilotos de Iberia y British Airways, establecer vínculos aún más fuertes entre las asociaciones y protegerse contra cualquier intento futuro de utilizar a un grupo de pilotos contra el otro".

Esto se traduciría en que si, por ejemplo, hubiera un expediente de regulación de empleo (ERE) en una de las dos empresas, los pilotos perjudicados tendrían prioridad para ser contratados en la otra compañía. Además, se pretende que la fusión no afecte a los tiempos de vuelo que se requieren para progresar en la carrera profesional de un piloto. El acuerdo quiere que las horas de vuelo que se necesitan para volar a destinos internacionales de largo recorrido o ser comandante se mantengan tal y como están o que se equiparen.

El escrito no refleja en ningún momento la posibilidad de una huelga conjunta. "La huelga por simpatía es una ilegalidad. Además, las condiciones de huelga de un país y otro son totalmente distintas.Mientras en Gran Bretaña no existen los servicios mínimos, en España sí", aseguraban ayer fuentes sindicales. Este acuerdo entre los pilotos de British e Iberia no es el primero. En septiembre de 2008, ante el primer anuncio de la fusión, las asociaciones quisieron firmar un documento preliminar en el que subscribían su firme intención de cooperar.

La unión de las fuerzas de los pilotos de British e Iberia no es el primer ejemplo de cooperación transnacional entre sindicatos. Hace cuatro años, la fusión de Air France y KLM, capitaneada por la francesa, provocó también la alianza de los pilotos de las dos empresas en un proceso similar al que hoy protagonizan las aerolíneas británica y española. Sin un marco laboral europeo claro, los esfuerzos de estos trabajadores podrían suponer la antesala de unos nuevos derechos internacionales del trabajador. Estos acuerdos otorgan a esta fusión hispano-británica un importante rol en la creación la Europa social.

Los sindicatos reman a favor de la integración

Los pilotos de British Airways e Iberia aseguran en su acuerdo que la fusión es necesaria y positiva para sus empresas. El anuncio de cooperación entre las dos asociaciones sindicales es un nuevo paso adelante que ayuda a sentar los cimientos de TopCo. Este gesto a favor de la fusión es el último de una serie de ellos. El más importante fue el acuerdo que British alcanzó con sus sindicatos a mediados de este mes para congelar en 364 millones de euros (330 millones de libras) la aportación anual al fondo de pensiones que British tendrá que hacer para mantener en activo los tres fondos de pensiones de sus trabajadores y de sus empleados ya jubilados.

Y es que el problema de los fondos de pensiones de British Airways se había convertido en el mayor escollo para la fusión. Sin embargo, aún quedan dos pasos más para encauzar definitivamente el problema de las pensiones. La dirección de British debe negociar con los gestores de los fondos que defienden los intereses de los empleados en activo y también de los jubilados. Un pacto que, si se logra, ha de estar firmado antes del 30 de junio. El tercer y último paso obligará a la dirección de British a convencer de la medida adoptada a los reguladores británicos en materia de pensiones. Este plazo se alarga hasta el 30 de septiembre. La colaboración de los pilotos en la integración es vital porque uno de los principales competidores de la nueva compañía serán las compañías de bajo coste. El interés de los pilotos será mantener su poder adquisitivo pero, a la vez, tendrán que estructurar de cara al futuro unas fórmulas más flexibles para que sus compañías puedan seguir siendo rentables.