La reestructuración del sector aéreo

La crisis se cobra nuevas víctimas entre las compañías aéreas

La recesión ha obligado a suspender operaciones a casi 40 aerolíneas desde 2008

Highland Airways, la compañía escocesa que comunicó el jueves pasado el cese de sus operaciones por falta de liquidez e incapacidad de afrontar la deuda, es la última de la larga lista de aerolíneas que deja los aviones en tierra desde el comienzo de la crisis. Según las cifras facilitadas por IATA (Asociación Internacional para el Transporte Aéreo), desde 2008 hasta ahora han sido casi 40 las aerolíneas en todo el mundo que han cesado en sus operaciones.

En España, la lista se va alargando tras las últimas incorporaciones de Hola Airways (propiedad de Mario Hidalgo), Air Comet (filial de Marsans y en concurso voluntario de acreedores), Futura (la chárter de Baleares que dejó de operar en verano de 2008), Lagun Air (con base en León y que hacía vuelos domésticos en España) o Quantum Air (que asegura haber suspendido sólo temporalmente sus operaciones). Hay otras compañías que, sin ser españolas, tenían un cierto nivel de actividad en España, como son los casos de Skyeurope y Flyglobespan.

¿Qué está pasando en la industria aérea para que el goteo de aerolíneas que van a la quiebra sea incesante? "El sector aéreo exige inversiones y volúmenes de financiación muy cuantiosos. El encargo de aviones ha de hacerse con mucho tiempo de antelación y en previsión de la demanda. En cuanto viene un pequeño terremoto (la crisis), el operador pequeño, que está muy orientado al negocio low cost, lo pasa mal", explican fuentes de la consultora Deloitte. "Si eres un grande, como Iberia, British o Lufthansa, los envites se llevan mejor", añaden.

En el sector piensan que habrá más ajustes en España en los próximos meses

"Un avión vale 200 millones de dólares y las compañías soportan un gran número de gastos no gestionables con un peso enorme en la cuenta de explotación", explican fuentes de la industria española. Entre estos gastos figuran las tasas de navegación y el queroseno, cuya evolución a futuro es muy difícil de prever. Se pueden contratar coberturas para pagar el combustible a un precio determinado pero esto tiene el riesgo de quedar atrapado y no poderse beneficiar de las bajadas.

Márgenes del 2,5%

"En los mejores momentos del ciclo nos movemos con unos márgenes de entre el 1,8% y el 2,5%", explican desde el sector en España, tomando como base las cifras publicadas por Aviación Civil. "Gestionar una compañía aérea es muy difícil", comentan. "Las compañías que han sabido gestionar han empezado a redimensionarse, reducir costes operativos con severísimas medidas, renovar la flota para lograr un ahorro de combustible y reorganizar o cerrar rutas", explican en el sector aéreo español. Un directivo de una compañía aérea española asegura que la crisis no se ha cobrado aún todas las víctimas entre las compañías.

A este esquema de costes tan ajustados se han sumado las dificultades de acceso a la financiación y la retracción del consumo que ha venido con la crisis, lo que ha impactado de lleno en las compañías aéreas. En España, además, hay que tener en cuenta la presión que han ejercido las low cost, que "se han comido el 50% del mercado".

Según IATA, las aerolíneas prevén perder este año 2.800 millones de dólares, la mitad de lo pronosticado previamente. El horizonte es mejor a lo que ha sido 2009, con pérdidas de 9.400 millones de dólares. Asia y Latinoamérica encabezarán la recuperación del tráfico aéreo.

Ni dinero para combustible del avión

Air Comet es la compañía que ha generado una mayor atención de cuantas han cerrado en España. Propiedad de Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz Ferrán, ambos adujeron la falta de crédito y una senda bajista de las tarifas como las causas del cierre, que ha derivado en concurso voluntario de acreedores. La situación llegó a ser tan límite que Air Comet no tenía dinero ni para llenar de combustible sus aviones, como dijo el ministro de Fomento, José Blanco. A pesar de estar en concurso, parece que hay interés de un fondo de Luxemburgo en comprar la aerolínea a Marsans.

La escocesa Flyglobespan llevó hasta el extremo su situación de falta de liquidez y el 17 de diciembre anunció que anulaba todos sus vuelos, lo que provocó que 4.500 pasajeros de España, Portugal, Chipre y Egipto quedaran abandonados en los aeropuertos.

También ha suspendido sus operaciones este año, aunque asegura que es de forma temporal, Quantum Air, la antigua Aebal, que era una filial de Spanair cuando los propietarios de ésta eran Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual. La razón esgrimida por Antonio Mata, presidente de Quantum, es que SAS no ha liquidado las deudas que tenía la aerolínea previas a su venta. Esto es, según Quantum, el motivo que le impide seguir operando.

Las cifras

2.800 millones de dólares son las pérdidas previstas por la industria aérea a nivel mundial.

2,5% es el margen que deja el transporte aéreo de pasajeros, según las aerolíneas.

50% es el volumen del mercado de las 'low cost' en España.