Cinco Sentidos

Más carreras, más premios y (quizá) más gente joven

El Hipódromo de la Zarzuela estrena temporada este domingo.

Más carreras, más premios y (quizá) más gente joven
Más carreras, más premios y (quizá) más gente joven

Ni monóculo ni pamelas ni tocado victoriano. El mundo de la hípica hace tiempo que dejó de ser un reducto de aristócratas y burgueses. Hoy la gente va a los hipódromos con pantalones vaqueros y sudadera, y se toma una cerveza o una copa en vez de un whisky de 100 euros la botella. Aunque la afición a los caballos -y a las apuestas, aspecto consustancial a este deporte- sigue siendo mayor en otros países, especialmente Francia, Irlanda y Reino Unido, en España no son pocos los que disfrutan con el espectáculo que supone ver el despliegue de poderío del que quizá sea el animal más ligado a la historia de la humanidad.

Este domingo da comienzo la temporada de primavera-verano en el Hipódromo de la Zarzuela de Madrid, famoso también por la concurrencia de su bar en las noches de verano. 28 jornadas de carreras a celebrarse entre marzo y julio, siete más que la temporada de 2009, que se corresponden a una novedad: las que se disputarán los viernes por la tarde. El objetivo de esta ampliación de oferta es, según apunta Felipe Gimeno, del hipódromo, "conseguir que aumente la afluencia de jóvenes", ya que la edad de las 3.000 personas de media que se acercan hasta allí los domingos suele superar los 40 años o no llegar a los 14.

La Zarzuela, de propiedad pública a través de SEPI, será el escenario de 121 carreras en las que se repartirán 1,65 millones de euros en premios para los propietarios (las apuestas van aparte), un 27% más que en 2009, todo una demostración de la buena salud de la equitación pese a la crisis.

La más llamativa de las seis carreras del domingo es el Handicap Opcional, limitada a potros y potrancas de tres años que correrán 1.600 metros y que anteriormente hayan quedado al menos dos veces entre los cuatro primeros.

Carlos Santos, miembro de la Asociación Española de Propietarios de Carreras, apunta que el interés de las primeras citas de los próximos dos o tres meses es "ir viendo cómo enfocan la temporada los caballos de tres años", la edad de arranque en la competición. Algo sumamente importante, ya que en función de las victorias que vayan acumulando se les matricula en carreras de más o menos peso. Asimismo, aunque la mayoría de aficionados basa sus apuestas en un sistema de puntuación elaborada por los handicapers, los más avezados confeccionan sus propias tablas de ranking, y para ello hay que conocer a los caballos que van a recorrer los hipódromos españoles desde el primer momento.

Además de la rivalidad de Román Martín y Claudio Caurdel, que se repartieron premios en los ochenta, son muchos los jockeys ilustres que han pisado La Zarzuela. Destacan Bill Shoemaker, una de las mejores fustas americanas de todos los tiempos, y Lester Piggott, el inglés varias veces vencedor en el Derby de Epsom. Partipral, el gran caballo español que se adjudicó la Hong Kong Cup, y Royal Gait, vencedor en Ascot, se cuentan entre los mejores animales. Quién sabe si este año se añadirá algún nombre.

Un escenario privilegiado

El Hipódromo de la Zarzuela, Premio Nacional de Arquitectura y cuya marquesina fue declarada Bien de Interés Cultural, se empezó a construir en 1935, pero la Guerra Civil hizo que no se inaugurara hasta 1941. La austeridad de la posguerra se fue corrigiendo poco a poco, hasta que en 1968 el Gran Premio de Madrid repartió por primera vez la suma de un millón de pesetas. En los años setenta y ochenta se popularizó y abrió al gran público. Desde su inauguración ha funcionado de forma ininterrumpida, exceptuando el periodo 1997-2005.

La cifra

1,65 millones de euros se repartirán en premios esta temporada, cifra que no contempla las sumas que se puedan obtener con las apuestas.

Principales tipos de apuestas

Ir a las carreras y no apostar es como plantarse en un bingo y no jugar ni un cartón. Eso sí, la cantidad queda a discreción de cada uno (la apuesta mínima es un euro). Estas son las principales modalidades de juego en el mundo de la hípica.

GANADOR. La más común. Como su propio nombre indica, el jugador apuesta su dinero al caballo que cree que ganará la carrera. Cuanta menos gente haya hecho la misma apuesta, más recompensa en caso de triunfo.

COLOCADO. Lo mismo que la anterior, pero en este caso se apuesta a que el caballo en quedará entre los dos primeros si corren hasta 10 caballos y entre los tres primeros si corren más.

GEMELA. En esta modalidad hay que acertar qué dos animales serán el ganador y el segundo, aunque no importa el orden.

TRÍO. Se trata de acertar los tres primeros caballos en orden. La dificultad de acertar, notablemente mayor que el resto de apuestas, hace que por un solo euro se puedan obtener hasta 12.000, lo que lo convierte en una de las apuestas más populares.