ANÁLISIS

El debate fútil de las pensiones privadas

Causó no poco revuelo hace algunas semanas que el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, recomendara la contratación de planes de pensiones privados para complementar la pensión pública. Aquello desató cierta polémica y abrió un debate fugaz y fútil sobre el futuro del sistema de la Seguridad Social. Corbacho fue preguntado al respecto, y su respuesta fue de sentido común: es razonable complementar la pensión pública porque cuando llega el momento de la jubilación se produce una merma de ingresos que puede cubrir el plan complementario. Sinceramente, no veo el escándalo por más que lo busco. Es más, desde hace años los planes de pensiones privados gozan de una fiscalidad preferente frente a otros vehículos de inversión y ahorro, que no es otra cosa que la muestra material de que los distintos Gobiernos de la democracia han apostado por la vía privada como complemento a la pensión pública.

Otra cosa es que el plan de pensiones sea el vehículo idóneo para crear ese capital de cara a la jubilación. No tanto por el vehículo en sí, sino por cómo funciona en España. Los planes de pensiones son ilíquidos, no se pueden rescatar salvo en caso de jubilación y algunos supuestos extraordinarios. Su gestión en la mayoría de los casos es pobre. Y aunque a un plan de pensiones se le presupone un estilo de gestión conservador, encaminado principalmente a la protección del capital, lo cierto es que en términos de resultados los fondos de inversión toman la delantera.

Pero quizás el mayor problema es la opacidad de estos productos. Así como un inversor tiene a su alcance información de sobra para diseccionar un fondo -desde el folleto hasta los resultados trimestrales, pasando por la ficha mensual-, encontrar información sobre un plan de pensiones y su estilo de gestión es cuando menos complicado.

La gran ventaja del plan de pensiones es su fiscalidad, pero hay muchos vehículos para canalizar el ahorro de largo plazo que gozan de otras ventajas: rentabilidad, liquidez, transparencia... Son herramientas útiles como complemento al complemento de la pensión pública.

Miguel Rodríguez. Jefe de Mercados en CincoDías