Asamblea General de CEIM

Aguirre cuestiona la austeridad de Zapatero ante un millar de empresarios

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha dicho hoy ante más un millar de empresarios madrileños que no cree "real" la austeridad anunciada por el Gobierno central y ha advertido de que la subida del IVA acabará recortando el margen comercial de sus ya "muy achuchadas" empresas.

Esperanza Aguirre en la clausura de la Asamblea General de la CEIM
Esperanza Aguirre en la clausura de la Asamblea General de la CEIM

Aguirre ha clausurado, junto al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y la delegada del Gobierno, Amparo Valcarce, la Asamblea General de la patronal madrileña CEIM, que ha reelegido a Arturo Fernández como presidente para los próximos cuatro años, con el apoyo de los 141 votos emitidos.

En su discurso, Aguirre ha discrepado con Valcarce, que ha sostenido que la subida del IVA y el plan de austeridad del Gobierno son "ejercicios de responsabilidad para sanear la economía".

"A mí lo que me gustaría es que esa austeridad, que yo saludo con ilusión que la delegada del Gobierno haya dicho aquí que va emprender el Gobierno, fuera real", ha aseverado la presidenta madrileña.

Aguirre ha destacado que en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) del pasado lunes "lo que se acordó fue hacer una comisión que el día 10 de junio presentaría soluciones" y ha afirmado: "no queremos comisiones, queremos soluciones".

"Mientras nos sigamos desayunando con noticias como que en los dos primeros meses de este año el gasto de personal, que estaba previsto que subiera el 0,2%, ha subido ya el 4,6%, y que el gasto de los ministerios ha subido el 8,8%, será imposible que nos creamos que el Gobierno por fin va a aplicar las medidas de austeridad que le recomiendan todos los analistas", ha recalcado.

Ha replicado además a Valcarce que la subida del IVA va a ser "especialmente negativa para los empresarios" porque "cuando hay crisis y el consumo es muy bajo es muy difícil repercutir los incrementos de impuestos en los precios y, por eso, subir el IVA dos puntos va a equivaler a recortar en dos puntos el margen comercial de las empresas, que ya están muchas de ellas muy achuchadas".

Aguirre ha añadido que "para colmo de males ni siquiera el fin que se persigue de aumentar la recaudación está claro que lo vayamos a conseguir", pues -según ha recordado- cuando el Gobierno socialista subió tres puntos el IVA en 1993 la recaudación cayó un 11%.

En su discurso, ha defendido el "liderazgo económico y social" de la Comunidad de Madrid; ha considerado "absurdo culpar de la crisis a los empresarios" y ha hecho hincapié en que hay que "quitarles obstáculos y apoyarles en todo lo que podamos".

Por su parte, la delegada del Gobierno en Madrid ha dicho que "una de las mayores rémoras para la economía es la confrontación estéril y la falta de confianza", y ha llamado a "sumar esfuerzos" y a "no instalarse en el pesimismo, la confrontación ni mucho menos en la descalificación".

Ruiz-Gallardón confía en un "inicio de la recuperación económica a partir de la segunda mitad de este año, cuando el PIB de la ciudad comience a registrar tasas de variación intertrimestral positivas, para entrar ya en 2011 en un crecimiento interanual efectivo".

El alcalde, que ha ilustrado con gráficos la "realidad fiscal" de Madrid, se ha empeñado en mostrar que la fiscalidad local de una familia media madrileña es la cuarta entre las seis mayores ciudades españolas.

Además, ha argumentado que su apuesta por la deuda es lo que ha permitido a Madrid una fiscalidad "de las más bajas" y ha considerado "difícil de entender en qué emplea el Estado" los 57 euros que se lleva de cada cien que se recaudan en la capital.

Fernández ha prometido ser un presidente de la CEIM "trabajador" y "leal"; ha querido manifestar a su homólogo de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, el "apoyo sin fisuras" de los empresarios madrileños; y ha abogado por adoptar "medidas impopulares, pero necesarias" para salir de la crisis.

Díaz Ferrán, al que cinco personas disfrazados de monjes del "Monasterio del Cobro" le reclaman "los 12 millones de euros que debe a los trabajadores de Air Comet", ha pronosticado que las reformas que piden los empresarios "se harán porque son imprescindibles".