Tomando nota de Barack Obama
Barack Obama ha logrado lo que sus predecesores en la Casa Blanca intentaron infructuosamente desde principios del siglo XX, cuando el republicano Theodore Roosevelt planteó extender el seguro nacional de salud en Estados Unidos. Unos 32 millones de personas se beneficiarán de esta victoria del presidente Obama en la Cámara de Representantes, que se traducirá en que la protección se extenderá al 95% de la población. Aunque lejos de la cobertura universal a la europea, el paso es de gigante.
El coste de esta reforma, que también combatirá el despilfarro, se estima en 940.000 millones de dólares, con ahorros de 143.000 millones en una década. Su gran mérito es que esa enorme cantidad será pagada, además de por las rentas más altas, por la industria privada de la salud. Ese es su gran avance: haber involucrado a las farmacéuticas y a los hospitales, que mejoran su perspectiva de negocio, y a las aseguradoras, que ganan millones de clientes a cambio de abandonar ciertas prácticas inadmisibles -como cancelar la póliza a las personas con riesgo de enfermar o a los enfermos considerados caros-. Obama preside un país partido ideológicamente en dos, por eso es más importante su logro y más claro su ejemplo de cómo gobernar. Por eso pasará a la historia. Muchos a este lado del Atlántico pueden tomar nota.