Pequeño comercio

Alimentación, salud y deporte, negocios que resisten la crisis

En momentos económicos delicados, el consumo busca nuevos alicientes

El pequeño comercio está de capa caída. Las ventas minoristas acumulan dos años de descensos, aunque se han suavizado en los últimos meses, y la pérdida de empleo en el sector es constante desde agosto de 2008. No es de extrañar teniendo en cuenta que el gasto en consumo final de los hogares registra caídas desde el tercer trimestre de 2008, hasta llegar a hundirse un 6% de abril a junio de 2009, según recoge la Contabilidad Nacional. El impacto de la crisis provocó el cierre el año pasado de 40.000 establecimientos, según datos de la Confederación Española de Comercio (CEC), que prevé un 2010 similar, lo mismo que la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), que cifra en 3.987 los comercios cerrados ya en enero y estima en unos 2.000 los cierres en el mes de febrero.

Sin embargo, existen nichos de mercado que tienen más posibilidades de capear el temporal, aunque no siempre hay garantías de éxito. El secretario general de CEC, Miguel Ángel Fraile, opina que "se está tocando fondo y es momento de oportunidades" sobre todo para los negocios dedicados a la salud, el bienestar, el deporte y el ocio. Por su parte, Lorenzo Amor, presidente de ATA, piensa que "en los próximos meses el consumo va a tener vaivenes" y la caída de la actividad será menor en los sectores de alimentación y cosmética, frente al mayor deterioro del textil, el calzado y el equipamiento para el hogar.

Triunfa la relación calidad-precio

Los expertos creen que la caída será mayor en calzado, textil y equipamiento del hogar

"Hay hueco de mercado", comenta Fraile, para las tiendas de salud, dietética y aventura pese a la crisis porque "nos cuidamos más y buscamos nuevos alicientes". Explica que la tendencia es que aumenten los negocios que sepan establecer una buena relación calidad-precio y ofrezcan productos "saludables y respetuosos con el medio". Destaca la proliferación en la rama de la restauración de locales tipo catering o de comida para llevar, que, en su opinión, ponen sobre la mesa productos "a precios más razonables que se adaptan a lo que ahora más se demanda".

Un ejemplo de éxito frente a la crisis es el negocio que emprendió en 2009 Matías Guisado Arribas. Este joven de 32 años decidió abrir Domesticum, un local de comida casera y gourmet para llevar que "está dando beneficios desde el primer mes, algo que no entraba en mis cálculos", afirma.

Tras fijarse en una cadena de tiendas de comida preparada de la que era cliente habitual y estudiar el negocio "por curiosidad", comenzó a hacer números y "parecía un negocio rentable". Con la idea ya madurada, Matías se lanzó a la búsqueda de un local adecuado y, con una inversión inicial de 200.000 euros, ubicó Domesticum en Majadahonda (Madrid), en una zona de alto poder adquisitivo y sin competencia directa. Aunque el negocio aún está dando sus primeros pasos y "resulta difícil evaluar si hay productos que no se venden por la situación económica o porque no gustan", este joven prevé seguir creciendo abriendo nuevos locales.

Otro emprendedor que está desafiando a la crisis es D. A., un zaragozano de 35 años que tras perder su trabajo en el castigado sector de la construcción decidió tomar las riendas en diciembre de un gimnasio en Alfajarín (Zaragoza). Se trata de una concesión del ayuntamiento para gestionar el negocio a cambio de un alquiler mensual. D. A. y su socio invirtieron unos 4.000 euros para mejorar las instalaciones y en tres meses han logrado recuperar la inversión y están empezando a obtener ganancias, ya que han aumentado el número de socios.

Tradicionalmente, el pequeño comercio ha sido un sector refugio para empleados que han sido despedidos y disponen de capital. Una opción, teniendo en cuenta las limitaciones actuales del crédito, es unirse a una franquicia. "Pero no hay que tirarse sin red", avisa el secretario general de CEC. "Es conveniente hacer un buen estudio previo de mercado y ajustar bien la inversión buscando los artículos que son más convenientes en el momento".

El mapa comercial se renueva cada cinco años

Tras un año y medio crítico para el pequeño comercio, algunos locales que cerraron por culpa de la crisis están abriendo de nuevo sus puertas convertidos en nuevos negocios. Pero no estamos asistiendo todavía a un repunte de la actividad comercial, apunta Miguel Ángel Fraile, sino que se trata de una "regeneración normal del comercio" que se mueve por ciclos. "Hasta 2008 se abrían más locales de los que se cerraban, pero en 2009 la tendencia cambió por culpa de la crisis".

Aproximadamente cada cinco años se renueva un 20% de la oferta comercial porque algunos negocios no tienen éxito y cambian de orientación, aparecen actividades nuevas o cambian los sistemas de venta, explica Fraile. "Hace diez años había muchos videoclubes y hace tan sólo cinco no había tiendas de telefonía", argumenta. Además, estamos asistiendo a la sustitución de comercios autóctonos por tiendas de inmigrantes, sobre todo en alimentación, y "el bazar chino ahora también tiene textil", sostiene, y añade que hay que diferenciar el comercio de otras actividades económicas que surgen al compás que marca la evolución de la economía. Destacan las agencias inmobiliarias, que se dispararon en la época del boom inmobiliario y ahora han tenido que cerrar por la crisis.

Las cifras

40.000 establecimientos perdió el pequeño comercio en 2009 por la recesión económica.

6.000 locales han echado el cierre en los dos primeros meses de este año.

24 meses llevan cayendo las ventas en el comercio minorista, aunque se han moderado en el último trimestre.