Llega la final del Mundial 2026: las cifras económicas de un torneo que ha batido récords pese a las polémicas
Bajo el liderazgo de Gianni Infantino, en el centro de la controversia, la organización espera recaudar 9.000 millones con el torneo, un 28% más

Con la final del Mundial de 2026 entre España y Argentina se pondrá el broche final a un torneo que también ha contado con focos de polémica intensa. Pero, a punto de terminar el evento deportivo, una cosa está clara: el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, sale más fortalecido que nunca, en especial por su gestión económica. Bajo el liderazgo del dirigente de 56 años, la organización espera recaudar cerca de 9.000 millones de dólares directamente del Mundial de 2026, unos 2.000 millones más que en la edición de 2022 en Catar.
El Mundial de 2026 ha sido criticado desde muchos frentes, ya sea por el coste de las entradas, el aislamiento de la selección de Irán, la exclusión de un árbitro somalí o la entrega del primer Premio de la Paz de la FIFA al presidente Donald Trump. A todo ello se sumó la gran disputa política, que llevó a un grado máximo en el rechazo hacia la FIFA, después de que el organismo permitiera que un destacado jugador estadounidense, suspendido previamente, volviera a jugar tras presiones de Trump. Pero Infantino puede darse por satisfecho.
Con una cifra de asistentes histórica, con un número de espectadores mayor que en las citas de Catar 2022 y Rusia 2018 juntas, el Mundial ha generado enormes ingresos para todos los involucrados. Las empresas concesionarias de alimentos y bebidas en los estadios están entre las principales beneficiadas. En algunos recintos, los aficionados han gastado hasta 100 dólares por persona durante un partido, casi el doble de lo que suelen gastar en un encuentro de la liga de fútbol americano NFL.
Los anunciantes también se han beneficiado de las pausas obligatorias para hidratación, que en la práctica han transformado el tradicional partido de dos tiempos en un espectáculo más parecido a los deportes estadounidenses, con cuatro cuartos.
Las ciudades anfitrionas, que antes del torneo se quejaban de los costos de organización, ya están viendo un aumento del gasto. Datos de Bank of America muestran que las compras con tarjetas de crédito y débito en las sedes del Mundial crecieron un 6,3% respecto del año anterior, mientras que el gasto de visitantes de otras ciudades aumentó un 16,7%.
Esta edición amplió el número de selecciones participantes de 32 a 48. La bolsa de premios también se duplicó y alcanzó un récord de 871 millones de dólares. Cada país participante ha tenido garantizado un pago mínimo de 12,5 millones solo por disputar el torneo.
Cabo Verde recibió más de 21 millones de dólares gracias a su histórica campaña, una cifra equivalente a cerca del 0,75% del PIB del pequeño país. Para muchas otras federaciones, los recursos que distribuye la FIFA son una fuente de financiamiento fundamental.
El torneo ha alcanzado también hitos sin precedentes en participación digital, con 20.000 millones de visualizaciones de vídeo en todas las plataformas de la FIFA. Se han transmitido un total de 13 millones de GB de datos a través de las redes del torneo y de retransmisión, y se han mitigado con éxito más de 1.000 millones de amenazas cibernéticas, según la FIFA.
Infantino buscará la reelección a comienzos de 2027 durante el 77º Congreso de la FIFA, que se celebrará en Rabat, Marruecos, uno de los países anfitriones del próximo Mundial. Cada una de las 211 asociaciones miembro dispone de un voto. El resultado parece un trámite, ya que Infantino vuelve a presentarse sin oposición. Federaciones de Asia, Sudamérica y África ya le han expresado su respaldo. Será su tercer mandato, tras suceder a Sepp Blatter, quien renunció en 2015 en medio del escándalo de corrupción.
Será fácil para la FIFA presentar este Mundial como un éxito rotundo y, en muchos aspectos, lo ha sido. A pesar del alto costo de las entradas, los estadios han estado llenos. Por primera vez se ha incluido un sistema de precios dinámicos para los tickets, por lo que los precios fluctúan en función de la demanda, que se ha desbordado para la final. Y las grandes estrellas han marcado muchos goles.
El torneo también amplió la representación global, con nueve selecciones africanas clasificadas a la fase de eliminación directa. Los aficionados han disfrutado de la destacada hospitalidad de los países anfitriones, después de las dos ediciones anteriores celebradas en Rusia y Catar.

Todavía no está claro qué impacto tendrán sobre Infantino las críticas de futbolistas y dirigentes políticos por la llamada que Trump le hizo tras la tarjeta roja. Políticos del Reino Unido y Bélgica han pedido su renuncia. “Este es nuestro deporte, no el de ellos”, afirmó el exentrenador del Liverpool FC, Jürgen Klopp. “Si Donald Trump y Gianni Infantino realmente resolvieron esto entre ellos, es una locura. Pone absolutamente todo en duda”.
Para la mayoría de las asociaciones miembro, el respaldo sigue siendo firme. “La FIFA está en la mejor posición de su historia”, afirmó el presidente de la Confederación Asiática de Fútbol, Sheikh Salman. Países desde Kuwait hasta Sudáfrica han reiterado su apoyo. La Real Federación Marroquí de Fútbol destacó “el gran trabajo realizado por el señor Gianni Infantino y su equipo para desarrollar el fútbol africano y mundial”.
La final a millones de usuarios durante horas en los canales de las televisiones de todo el mundo, llevará el deporte en los titulares de los periódicos y será objeto de discusiones en las semanas que vienen. Antes del Mundial, el presidente Trump afirmó que el fútbol consiste en “unir a las personas”. Pese a todas las controversias, el control de Infantino sobre este deporte sigue siendo inquebrantable.