Multiservicio e intermediación

Telefónica presenta en Londres a los inversores su nuevo modelo de empresa

Los tiempos están cambiando en el sector de telecomunicaciones y Telefónica quiere dejar claro que no se quedará atrás. La operadora tiene un nuevo modelo que pone el foco en los ingresos por servicios ahora emergentes, en la apertura de sus redes a aplicaciones de terceros y a negocios ajenos. Y ha ido a Londres para explicárselo a los analistas.

César Alierta, presidente de Telefónica
César Alierta, presidente de Telefónica

La cita ha sido el lunes y el martes de esta semana. César Alierta, presidente de Telefónica, se ha desplazado al principal centro financiero de Europa, Londres, para reunirse con analistas e inversores de primera fila en sesiones personales o de grupos reducidos. En su agenda, dos cometidos: reforzar la idea de la solidez financiera de Telefónica en medio de la crisis y olvidarse del presente y proyectar a los expertos un nuevo modelo de compañía, capaz de pasar de la mera transmisión de voz a una plataforma abierta con cabida para todo tipo de nuevos servicios y aliados.

Lo importante de la reunión de esta semana es que la presentación financiera no fue el punto principal de la exposición. No es extraño que el presidente de Telefónica acuda cada marzo a reunirse con los expertos en Londres. Forma parte del roadshow -la gira- tras los resultados anuales. Pero eso hace que el tema siempre sean las cifras financieras, el cumplimiento de objetivos, la evolución operativa... Esta vez no. Alierta se presentó ante los expertos con una apertura centrada en el nuevo modelo de compañía; sólo después llegaron los números.

El cambio de estrategia de Telefónica no es fruto de un viraje radical, sino de una concepción que lleva tiempo labrándose y que empezó a materializarse ya ante el mercado en la macrorreunión con analistas de octubre pasado. La alusión de Alierta a Google y su convencimiento de que a medio plazo se implantará un modelo de compartición de ingresos con empresas hasta ahora ajenas al proceso fue otro paso en el camino.

Alierta se ha reunido con los analistas

TELEFÓNICA 5,36 -6,03%

La semana pasada, Telefónica presentó ante sus empleados su plan de transformación a tres años para convertirse en una empresa global de comunicaciones. Ahora ha llegado el turno de enfrentarse al mercado y de convencerlos de que el futuro de las telecomunicaciones está en aprovechar campos de negocio que hasta ahora sólo se miraban de reojo, mientras otros los explotaban.

En todo caso, Telefónica ha sido pionera en la incursión en servicios aparentemente ajenos a las telecomunicaciones. Hace tiempo que gestiona y mantiene desfibriladores en centros de ocio o deportivos en España, que vende soluciones de ahorro energético o que apuesta por el pago de todo tipo de bienes con el móvil. La idea común a estas iniciativas es utilizar los recursos propios para labores ajenas, porque para todas ellas Telefónica tiene una estructura ya constituida a la que sólo tiene que cambiar el objetivo.

Ahora se trata de ir un poco más allá. No sólo usar la estructura, sino abrirse a terceros en un modelo de compartición de ingresos para que sean éstos los que aporten las nuevas aplicaciones y servicios y Telefónica la que los ponga a disposición de millones de clientes en todo el mundo. El nexo común serán las redes, que ya no proveerán sólo voz o conectividad, sino aplicaciones para todo tipo de sectores y negocios.

Así lo explicó Alierta a los inversores, a los que presentó las cifras de los efectos de esta transformación. Según la compañía, en 2010 se prevé que el 80% de los ingresos del sector procedan del acceso y la voz, el 15% de la banda ancha y el 5% de las aplicaciones. En 2020 la situación será distinta, con sólo el 30% de los ingresos dependientes de la voz, el 60% del acceso y la banda ancha y el 10% de las aplicaciones.

Deutsche Telekom también quiere

Pocas horas después de que Alierta terminara su última reunión en Londres, Deutsche Telekom presentó al mercado una nueva estrategia que tiene algunos puntos coincidentes con la de la operadora española.

El núcleo de la declaración de intenciones de Deutsche Telekom es la apuesta por los negocios de crecimiento, estén donde estén. "La industria está cambiando y nosotros estamos transformando Deutsche Telekom", dijo el primer ejecutivo de la operadora, René Obermann. "Hay dos cosas importantes: un alto margen en el negocio tradicional y la valentía de centrarse en áreas prometedoras de crecimiento".

El problema para Obermann es que los analistas son escépticos. Y lo mismo le pasa a Alierta. Les suena a burbuja tecnológica. Ayer le llovieron las críticas a Obermann, pese al convencimiento de este ejecutivo y de Alierta de que el futuro no tiene otro camino.

La cifra

30% de los ingresos del sector procederá de la voz en 2020, frente al 80% que se espera que pesen este año en las ventas la voz y el acceso.