Batalla por la gama de los más pequeños

Los fabricantes de lujo llevan su carrera a los coches pequeños

La llegada del Audi A1 provoca movimientos en Daimler y BMW.

Los fabricantes de lujo llevan su carrera a los coches pequeños
Los fabricantes de lujo llevan su carrera a los coches pequeños

Los grandes fabricantes de automóviles de lujo extienden su batalla a los segmentos más pequeños de la gama. Audi acaba de lanzar el A1, el modelo con el que tratarán de enfrentarse a la que, hasta ahora, ha sido apuesta de BMW para el segmento más pequeño, el Mini, y a otras alternativas como el Alfa Romeo Mito o el nuevo Citroën DS3, cuya presentación en España se produjo ayer. Mercedes Benz, por su parte, estudia una reorganización de la parte más baja de la gama, con el lanzamiento de un nuevo modelo, lo que incluso podría llegar a suponer la desaparición de la Clase A, actualmente su modelo de entrada.

Lexus también se ha unido a esta pelea por el menor tamaño, aunque, por ahora, se queda en el segmento C. La marca de lujo de Toyota presentó en el pasado Salón Internacional de Ginebra su propuesta para competir con la Serie 1 de BMW o el Audi A3, el CT 200h, un coche que sólo estará disponible en su versión híbrida.

Hasta ahora, los grandes nombres del lujo se han batido en los modelos de mayor tamaño, los que dejan más margen y dan imagen de marca. Pero la crisis económica, la mayor preocupación por el medio ambiente, la carestía de los combustibles y la necesidad de incrementar las ventas para abaratar costes ha empujado a las compañías a ampliar la gama a modelos más económicos.

Audi presentó en Ginebra la versión definitiva de un prototipo que se había insinuado ya en el Salón de Tokio de 2007. El A1 es la nueva intentona en este segmento de la filial del grupo Volkswagen tras el fracaso del A2, un modelo que no tuvo la aceptación esperada y que se retiró definitivamente en 2005. BMW trabaja también para lanzar en los próximos tres años un modelo por debajo de la actual Serie 1, que se construiría aprovechando la plataforma y muchos de los componentes del Mini Cooper.

La cuestión es saber cuál será la reacción de Daimler. Fuentes de la compañía afirmaron que está en estudio una revisión de la gama, que podría incluir la introducción de un modelo más pequeño por debajo de la Clase A. Este coche, puesto en el mercado en 1997, podría desaparecer de la paleta de productos de la empresa en los próximos años para dar paso a un compacto más tradicional, que competiría directamente con el VW Golf y, sobre todo, el A3 de Audi y la Serie 1 de BMW.

Nueva apuesta

Esta nueva apuesta en el segmento de los coches pequeños ha llevado al mercado a especular con una alianza con Renault, acuerdo que daría lugar a un ahorro de costes a la hora de desarrollar modelos pequeños, menos rentables para los fabricantes.

El presidente de Renault y de Nissan, Carlos Ghosn, calificó ayer sin embargo de "especulaciones" la noticia publicada por el rotativo británico Financial Times que aseguraba que la compañía francesa y la alemana están en conversaciones para adquirir participaciones mutuas inferiores al 10% como parte de una eventual alianza. El directivo aseguró que su compañía trata con muchos socios potenciales y "que aún no hay nada decidido". Nissan también negocia un acuerdo con el fabricante indio Ashok Leyland para construir un coche algo más pequeño que el Micra para los países del sur de Asia.

La posibilidad de una unión accionarial, en todo caso, logró al menos que la cotización de ambas compañías creciese ayer en la sesión bursátil. La multinacional alemana subió el 2,34%, hasta los 34,11 euros por título. La francesa, por su parte, experimentó un repunte del 2,26%, hasta 34,33 euros.

En diciembre pasado, ambas compañías anunciaron que estaban en conversaciones para lograr una alianza industrial que les permita reducir sus costes fijos en la evolución de motores, transmisiones o plataformas o de nuevos modelos. Distintos analistas, como Philippe Houchois, de UBS, aseguran que no hay mucho "sentido en una alianza entre ambas compañías más allá de los coches pequeños".

Reducir costes resulta algo sensato para las compañías. Tanto Renault como Nissan o Daimler registraron abultadas pérdidas en sus últimos ejercicios trimestrales completos. Las mayores fueron las de la compañía francesa, que sumó unos números rojos de 3.068 millones, frente al beneficio de 599 millones del año anterior. Daimler perdió 2.644 millones, mientras que en 2008 había ganado 1.414 millones. Nissan, por su parte, registró una merma de 1.875 millones. Un año antes había ganado 3.870 millones.

La cifra

1.347 millones de euros de beneficio registró Audi en 2009. La marca de VW es la empresa más rentable dentro del lujo.