Será este año

La UE aprobará medidas para proteger a quienes compran viajes on line

La Unión Europea espera aprobar a finales de este año una nueva directiva para la protección de los derechos de los consumidores, dirigida, entre otras cosas, a defender los derechos de un público de quinientos millones de ciudadanos europeos que pueden recurrir a Internet para contratar viajes y planes de vacaciones.

Sitio donde venden viajes on line.
Sitio donde venden viajes on line.

Los paquetes turísticos "dinámicos" representan el 33% del total de los viajes contratados en Europa, el mayor mercado regional del mundo -con ventas de 246.000 millones de euros en 2008- frente al 40% de los clásicos paquetes combinados -98.400 millones de euros-.

El comisario europeo de Salud y Política de Consumidores, John Dalli, ha hecho este anuncio en una rueda de prensa, durante la jornada "La aplicación de los derechos de los consumidores", que se ha celebrado en Madrid con motivo del Día Europeo del Consumidor.

La nueva legislación pretende actualizar la directiva de 1990, que ni siquiera citaba la palabra Internet, y que limitaba la protección en caso de quiebra a los consumidores de paquetes turísticos adquiridos en un operador turístico o agencia de viajes.

Dalli se ha referido a la necesidad de vigilar este tipo de comercio, de modo que no se produzcan abusos ni se apliquen cláusulas engañosas, y que exista el derecho a la devolución de la compra, incluso cuando ya se ha facilitado el número de tarjeta.

La vicepresidenta de la Comisión Europea y Comisaria Europea de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía, Viviane Reding, ha hecho hincapié en la necesidad de armonizar, en esta materia, los derechos de los consumidores en los Veintisiete Estados miembros.

Reding ha argüido que la confusión actual está generando unas pérdidas potenciales estimadas en 100.000 millones de euros a través del comercio electrónico.

"Dada la apertura de las fronteras al comercio gracias al mercado único, y ante el creciente uso de Internet, el auge del comercio electrónico y la expansión del sector de servicios, es importante que los casi 500 millones de ciudadanos de una Unión de 27 Estados miembros gocen del mismo alto grado de protección", ha enfatizado la vicepresidenta.

El presidente de la Comisión del Mercado Interior y Protección de Consumidores del Parlamento Europeo, Malcolm Harbour, ha hecho un llamamiento a todos los Estados miembros para que colaboren en resolver las quejas y problemas de los usuarios de Internet, y ha asegurado que se sentiría "decepcionado" si esta normativa no estuviera lista a finales de este año.

Los responsables de Consumo de la UE están llevando a cabo múltiples contactos con empresarios, organizaciones de consumidores y con los propios Estados miembros para que esta directiva "llegue a buen puerto" antes de que concluya 2010.

Harbour ha señalado que esta iniciativa no mermará "lo más mínimo" los derechos instaurados hasta el momento en cada uno de los veintisiete países, sino que permitirá a las empresas vender sus productos en el ámbito transfronterizo pero dentro de un "mercado único".

Dalli ha confesado que algunos países que se han esforzado en mejorar en este ámbito contemplan la nueva directiva "con mucho escepticismo", porque "se interpreta como una posibilidad de que esos derechos acaben diluidos y perdiendo parte de su fuerza".

"Esta directiva está un poco atascada y queremos que avance", ha esgrimido, para insistir en que mejorar las reglas del mercado único beneficiará tanto a las empresas como a los consumidores.

El comisario europeo de Salud y Política de Consumidores se ha referido a la necesidad de aplicar la legislación de protección de datos, porque "podemos tener las mejores leyes pero, si no hay sistemas de aplicación de las mismas, no son nada más que papel mojado".

El presidente de la Sección Mercado æscaron;nico, Producción y Consumo del Comité Económico y Social Europeo (CESE), Bryan Cassidy, ha denunciado que en las ventas "on line" que se realizan con empresas de Estados Unidos no se respeta, en ocasiones, el derecho a la devolución mientras que en la UE tiene un margen de catorce días. "Queremos colmar ese vacío", ha sentenciado.