Sucesión en la CECA

Quintás propondrá a Franco como su sucesor en la CECA el miércoles

El miércoles Juan Ramón Quintás propondrá en el consejo de la CECA a su sucesor, Amado Franco, presidente de Ibercaja. Puede anunciar, además, que adelanta su jubilación como presidente de la patronal de las cajas. La incógnita es si Braulio Medel presentará batalla o no para ocupar el cargo.

El presidente de la CECA tiene previsto proponer en el consejo que se celebrará el miércoles en Sevilla a su próximo sucesor. Quintás lleva más de un mes reuniéndose con los distintos responsables de las 45 cajas para buscar a un hombre de consenso para dicho puesto, que toma ahora mayor relevancia si se tiene en cuenta que será el portavoz del sector para negociar los cambios que se avecinan para estas instituciones. El presidente de Ibercaja, Amado Franco, que lleva más de 40 años en el sector, era el candidato que contaba hasta la semana pasada con más apoyos, dado que era el único que se postuló. Por lo que, si no varía nada hasta el miércoles, puede ser nombrado presidente de CECA. Si es así, Quintás propondrá en esta misma reunión adelantar en casi dos meses su salida de la patronal, prevista para mayo.

Quintás anunció en la asamblea de la CECA de diciembre, que tenía previsto compartir dos meses el cargo con su sucesor, hasta completar su mandato. Sin embargo, la necesidad de que el futuro presidente tome las riendas de las negociaciones con el Gobierno, el Banco de España y los partidos políticos, para abordar los cambios en la Ley de ârganos Rectores de las Cajas de Ahorros (Lorca) desde el principio han provocado que Quintás pueda adelantar su salida.

Esta es, no obstante, la propuesta que realizará en el consejo si finalmente hay consenso para nombrar a Amado Franco presidente. Este es el escenario previsto. Pero puede verse alterado, algo que no descartan algunos responsables de las cajas, entre ellos Rodrigo Rato, de Caja Madrid, quien hace una semana aseguraba en ciertos círculos que no había que perder de vista la presentación de otra candidatura, la de Braulio Medel, de Unicaja. Pero sería muy precipitado, ya que el miércoles se pretende tener sucesor.

El proceso de sucesión

Cuando comenzó el proceso de elección para suceder a Quintás eran tres los posibles sucesores, según apuntaban entre las propias entidades. Amado Franco; Carlos Egea, presidente de Caja Murcia; y Manuel Menéndez, de Cajastur. Los tres representan a cajas medianas y llevan varios años en el sector, condiciones imprescindibles para optar a este cargo.

Pese a ello, nadie echaba en saco roto una cuarta candidatura, la de Braulio Medel, aunque nunca ha comunicado oficialmente su intención de presentarse. De hecho, cuando se le preguntaba se limitaba a decir que "nunca segundas partes fueron buenas". Pero lo cierto es que en las últimas semanas ha intensificado los contactado con sus homólogos -hace unos 20 días se reunió con los de cajas de comunidades gobernadas por los socialistas-, para comprobar las posibilidades que podría tener su posible candidatura. Medel ya fue presidente de CECA hace 10 años y estaba dispuesto a repetir, aunque los estatutos de aquel entonces se lo impedían. Le sustituyó Manuel Pizarro, entonces presidente de Ibercaja.

Egea y Menéndez declinaron presentarse como candidatos nada más iniciarse el sondeo. Franco fue el único que se postuló oficialmente para el cargo.

¿Medel, el otro candidato?

La incógnita sobre si Braulio Medel presentará o no candidatura para sustituir a Quintás puede que no se despeje hasta el día 17. Medel tiene a su favor ser presidente de Unicaja, una entidad mediana, tener gran experiencia y su vinculación al PSOE. Su opinión es muy respetada en Andalucía y en el Gobierno central. Un inconveniente es que de no cambiar la ley andaluza puede dejar su cargo en tres años.

De la ley de cajas con Ordóñez a los cambios también con Ordóñez

El futuro presidente de la CECA tendrá un papel destacado en las negociaciones que mantendrá tras el verano el Gobierno y el sector para cambiar la Lorca. Estas modificaciones son fundamentales para el futuro de las cajas. El objetivo es rebajar el peso político en sus órganos de gobierno. Se pretende eliminar, entre otras cosas, que un cargo electo se siente en el consejo de una caja. También se pretende dar derechos políticos a las cuotas participativas y eliminar el límite del 5% que puede emitir una caja. Así se pretende hacer más atractiva a las cuotas y ayudar a reducir el peso político en los consejos. Eliminar el veto de las comunidades autónomas en las fusiones es otro punto a tratar. Reclamación de las cajas y del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, quien en 1985 -entonces secretario de Estado de Economía- dio este poder a los gobiernos regionales en la Lorca.

Una reestructuración del sector que choca con tres frentes a la vez

Uno de los retos a los que se enfrentará el próximo presidente de Confederación de Cajas, será el de animar a las cajas a finalizar su reestructuración antes de finales de junio, reclamación del Gobierno, el Banco de España, Bruselas y los bancos españoles. Su papel como negociador con Economía y el supervisor puede ser clave, ya que en los últimos meses el distanciamiento entre el Banco de España y la CECA -pese a estar ambos edificios casi enfrente el uno del otro en la calle Alcalá- se ha hecho más patente. Quintás reconoce la necesidad de que se produzca un ajuste en el sector con fusiones totales o virtuales. Pero asegura que "las cajas están atadas de pies y manos". Dice que el Gobierno pide fusiones, pero no aprueba las normas para llevarlas a cabo. El nuevo presidente, por ello, será el interlocutor que intentará cerrar estos frentes claves para un sector amenazado con ser privatizado.