Pero espera que se deteriore más

Moody's cree que la deuda de España mantendrá la triple A

La agencia de calificación crediticia considera que el rating de la deuda pública española, actualmente calificada con la máxima nota (Aaa), se encuentra "bien posicionado". Moody's cree que España no va a perder la triple A, pero prevé que la deuda del país sufra un deterioro adicional.

Según indica Moody's en un informe, la 'triple A' de EE UU, Reino Unido, Alemania y Francia es, relativamente, 'segura'. Además, la agencia de calificación confía en que España no perderá la máxima calificación crediticia, a pesar de que espera "un deterioro adicional, acercándose a la línea de demarcación AAA/AA, lo que nos haría reexaminar los rátings".

Así, la calificadora de riesgos considera que ante las crecientes tensiones en los mercados respecto a la deuda soberana, la capacidad de los gobiernos con nota 'Aaa' para anclar las expectativas fiscales, mediante la comunicación de programas detallados de consolidación o la introducción de normas formales, será "fundamental" para evitar los riesgos vinculados al aplazamiento de la consolidación fiscal.

"España se convirtió recientemente en el primer Estado con calificación 'Aaa' en afrontar este desafío cuando se enfrentó a significativas presiones del mercado para que se anunciaran tales medidas (de consolidación fiscal).

España crecerá en 2010, pero seguirá débil

Por otro lado, Moody's aseguró hoy que aunque la economía española volverá a crecer en 2010, las condiciones económicas "subyacentes siguen siendo débiles". Explicó que esta debilidad se debe a que la demanda interna privada "se ve limitada por los continuos incrementos del desempleo, en tanto que las exportaciones se ven obstaculizadas por la escasa productividad".

En su informe, la agencia añade que también es probable que "continúe la debilidad en el sector inmobiliario ya que pasarán algunos años hasta que se recupere el equilibrio en el exceso de la oferta de propiedades".

Aseguró que "en el último trimestre del año, la economía española mantuvo la recesión y aumentaron las quiebras de las empresas". Al respecto, consideró que el clima económico "seguirá afectando negativamente" al rendimiento de los activos que respaldan las operaciones y créditos de las pymes españolas (ABS, por sus siglas en ingles).

Por último manifestó que las condiciones económicas "adversas" también "siguieron pesando" sobre el rendimiento de estos activos durante el último trimestre de 2009 y que, aunque los niveles de morosidad de las pymes se ha mantenido estable durante el mismo periodo, crecieron respecto al año pasado.