Paro de siete días

La ruptura entre British y la plantilla termina en huelga

El fracaso de las negociaciones entre British Airways y el sindicato Unite ha desembocado en la convocatoria de una huelga de siete días de los tripulantes de cabina que empezará el 20 de marzo. Los empleados protestan contra los recortes salariales y los cambios en las condiciones de trabajo.

El acuerdo no ha sido posible y, finalmente, habrá huelga de tripulantes de cabina en la aerolínea British Airways, en proceso de fusión con Iberia. El paro de siete días se distribuirá en dos tandas, una de tres que comenzará el 20 de marzo, y otra de cuatro que se iniciará el 27 de marzo.

La huelga se produce como reacción a los planes de la compañía, que pretende suprimir 1.200 puestos de trabajo, la reducción de la dotación del personal de cabina en los viajes de larga distancia (pasar de 15 a 14 tripulantes) y la congelación de los salarios durante al menos dos años, entre otras medidas.

Ante estos planes, el sindicato Unite ya ofreció a British Airways la congelación salarial durante un año y que algunos trabajadores se redujeran la jornada la mitad. Según Efe, la compañía ha rechazado esta alternativa por quedar "de forma significativa por debajo" de los niveles de ahorro necesarios para sanear la aerolínea.

British, una vez conocidas las fechas de la huelga, ha asegurado que no tiene justificación y que se trata de una medida de fuerza en la antesala de las vacaciones de Semana Santa. "El personal de BA es bien conocido por su profesionalidad y habilidades. Nuestra oferta para la tripulación reconoce esto y es razonable y justa", añadía el comunicado del viernes.

Las diferencias entre plantilla y compañía en los últimos meses han provocado el caldo de cultivo para la huelga. British ya había habilitado planes de contingencia ante los posibles paros, pues ha preparado a unos 1.000 trabajadores para que pudieran trabajar en cabina y también ha considerado alquilar otros aparatos para operar la mayor cantidad de vuelos durante la duración de la huelga.

El sindicato Unite ya convocó un paro de 12 días en Navidad pero no pudo llevarla a efecto porque un tribunal consideró ilegal la convocatoria. Unite representa a 12.000 empleados de este colectivo en la compañía. Por otro lado, el personal de handling y de tierra British en la T-5 del aeropuerto de Heathrow, unos 3.500, amenazan también con convocar movilizaciones.