No habrá despidos

GM y los sindicatos sellan la paz con un principio de acuerdo en Figueruelas

Tras más de 10 horas de negociación, la empresa y los trabajadores de General Motors (GM) en Figueruelas alcanzaron un principio de acuerdo que desbloquea la reestructuración, el plan de ahorro y el convenio colectivo. El pacto asegura que no habrá despidos en la planta aragonesa y establece el compromiso de la dirección para que los recortes salariales de 2009 y de 2010 cubran el plan de ahorro exigido.

La mediación de los Gobiernos central y autonómico ha resultado finalmente decisiva en las negociaciones entre la dirección de GM y los sindicatos, al mismo tiempo que ha evitado la convocatoria de una huelga en la planta aragonesa como respuesta al rechazo de la última propuesta sindical.

El primer fruto de este acuerdo es que no habrá despidos indefinidos en Figueruelas. El primer contingente de 350 trabajadores (de los 900 establecidos en el plan de reestructuración) que saldrá de la planta en abril permanecerá en el paro entre siete y 22 meses, para reincorporarse con contrato indefinido y las mismas condiciones laborales. El resto, hasta 2013, se cubrirá con contratos de relevo indefinidos.

GM ha aceptado también que los recortes salariales de 2009 y 2010 cubran el plan de ahorro exigido en la reestructuración, en el contexto de un acuerdo global para las plantas europeas de Opel. Este había sido uno de los escollos más importantes, ya que la empresa había vinculado las favorables condiciones ofrecidas en las bajas laborales a la congelación salarial hasta 2013.

La mediación de los Gobiernos central y autonómico ha sido decisiva

Los sindicatos partidarios de la negociación (UGT, CC OO, USO y Acumagne) habían insistido en la necesidad de que los ahorros exigidos a la planta no partieran de cero, sino que tuvieran en cuenta los sacrificios ya asumidos por los trabajadores a través de medidas, como las sucesivas regulaciones temporales de empleo. De hecho, Figueruelas afrontará lo que resta de año con cerca de 1.000 trabajadores menos, si se tiene en cuenta la salida del primer contingente de 350 afectados por la reestructuración y de los 600 incluidos en el expediente de regulación temporal hasta diciembre. El aumento de pedidos ha suavizado levemente esta situación, al facilitar la prolongación del turno de noche hasta mayo.

Los cuatro sindicatos estaban muy satisfechos. Pero, si es un pacto beneficioso para la plantilla, no menos para la empresa. La imagen de una fábrica en huelga antes del lanzamiento del Meriva hubiera sido peor que las concesiones arrancadas in extremis a la dirección.

Aragón no dará los avales hasta conocer el resto de ayudas

El consejero de Economía del Gobierno de Aragón, Alberto Larraz, anunció el viernes que el Ejecutivo autonómico ha creado un equipo de trabajo junto a la administración central "para ir de acuerdo en el tema de los avales". El consejero Larraz precisó que la Unión Europea está poniendo un marco más estricto en esta cuestión, lo que podría obligar, para evitar cualquier problema, a cambiar la ley en virtud de la cual se aprobó el aval.

También aseguró que Aragón no avanzará en la concesión efectiva del aval hasta conocer en qué proporción se aplicarán las diversas contribuciones de los países donde se ubican plantas de Opel.

"Lo que sabemos hasta ahora (concluyó) es que General Motors ha aportado 1.900 millones de euros y que quedan otros tantos por poner", dijo. "Lo que no podemos hacer es, a ciegas, sin conocer qué pone el resto, lanzarmos a ello", apostilló Larraz. Tras el acuerdo, cree necesario centrar la atención en el mercado.