La deuda supera los 4.000 millones

Reyal acuerda refinanciar con sus diez principales acreedores

La inmobiliaria Reyal Urbis ha acordado refinanciar su deuda con los diez principales bancos acreedores. La deuda del grupo presidido por Rafael Santamaría supera los 4.000 millones de euros.

Rafael Santamaría, presidente de Reyal Urbis
Rafael Santamaría, presidente de Reyal Urbis

De acuerdo a las fuentes consultadas, Reyal logra aplazar en tres años el principal de su deuda y logra liquidez adicional por 75 millones de euros, una cifra inferior a la que la compañía pretendía en un principio.

Los bancos acreedores de Reyal son cerca de medio centenar, por lo que la compañía todavía no puede dar por cerrada la refinanciación de su deuda. No obstante, según las fuentes consultadas, una vez que los principales bancos acreedores han dado su visto bueno a la refinanciación es previsible que el resto se sume a ella.

BBVA, Barclays y Eurohypo han sido los últimos grandes bancos acreedores que en los últimos días han dado su aprobado a la refinanciación.

El importe de deuda que se refinancia incluye el crédito sindicado que Reyal firmó para comprar Urbis (alrededor de 3.000 millones de euros) y la mayoría del endeudamiento financiero bilateral de la compañía y de su filial portuguesa, Reyal Urbis Portugal, además de instrumentos de cobertura suscritos por la empresa, según detalló a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Los principales puntos del plan de reestructuración de deuda de Reyal, elaborado por la empresa en colaboración con Lazard, pasan por la posibilidad de ceder activos inmobiliarios (valorados en unos 400 millones) a los bancos para amortizar pasivo, obtener nuevas líneas de crédito para financiar su actividad y el pago de intereses, extender los plazos de vencimiento hasta los horizontes de entre 2013 y 2016 y "paralizar temporalmente toda actividad de promoción inmobiliaria".

El acuerdo con el denominado G-10 de los bancos acreedores de Reyal se alcanzó sobre el mediodía de hoy lunes y fue ratificado en un consejo de administración convocado de urgencia por Reyal Urbis para las 20.00 horas, según detallaron fuentes financieras.

Nuevas líneas de financiación

En concreto, según lo convenido hoy, y por lo que al crédito sindicado se refiere, se extiende su fecha final de vencimiento hasta 2015, pero se amplía en unos 411 millones de euros más en función de líneas de financiación que los bancos convienen en aportar a la empresa para cubrir necesidades de tesorería en aplicación de su plan de negocio (unos 75 millones de euros a sufragar con ventas de activos), o para pagar intereses (crédito participativo de 245 millones con vencimiento a 2016).

Asimismo, al préstamo sindicado se suma otra línea de 77 millones de euros para costear intereses por las financiaciones bilaterales en régimen de 'leasing' y las liquidaciones que se produzcan en los contratos de cobertura suscritos por la sociedad y otra más de 13 millones para que Reyal haga frente a los requerimientos de pago de los beneficiarios de los avales actualmente en vigor.

En cuanto al resto de la deuda de Reyal con los bancos, en virtud del acuerdo de refinanciación se aplaza el vencimiento de todo crédito bilateral (salvo los promotores) hasta junio de 2013.

Además, se novarán todos ellos de forma que tengan el mismo tipo de interés que el crédito sindicado. Estos intereses se pagarán o aumentando los nuevos tramos que conceden los bancos o bien mediante su "capitalización en la propia financiación bilateral".

Condiciones

Según indicó Reyal, este acuerdo de refinanciación, que la empresa lleva negociando desde el verano de 2009, queda ahora sujeto al cumplimiento de una serie de condiciones.

En ellas figura su aceptación por la totalidad de las entidades que conforman el crédito sindicado, la obtención del preceptivo informe favorable del experto independiente que designe el Registro Mercantil y la cancelación de la deuda que la empresa mantiene con su sociedad matriz.

Con este acuerdo la inmobiliaria busca dotarse de una "solución global" y adecuar su calendario de pago de deuda a las actuales condiciones de mercado. Por ello, la refinanciación viene acompañada de un plan de negocio, "adaptado a las actuales condiciones de mercado y las expectativas futuras".

Este plan es el que recoge el compromiso de la empresa de "limitar el desarrollo de promociones e inversiones" y de "reducir gastos de urbanización y de estructura". Además, la inmobiliaria se ha comprometido a nombrar a un responsable para que realice un seguimiento del proceso de reestructuración y del cumplimiento de las directrices de dicho plan de negocio.