La matriz tendrá 5 aviones transoceánicos más
Iberia echará a volar su nueva 'low cost' con 14 aeronaves y 350 tripulantes
Iberia echará a volar su nueva 'low cost' con 14 aeronaves y 350 tripulantes

Iberia echará a volar su nueva 'low cost' con 14 aeronaves y 350 tripulantes

Iberia ha iniciado las negociaciones con sus colectivos laborales para pactar la creación de la nueva low cost. Arrancaría en noviembre con una flota entre 9 y 14 aviones y una plantilla de vuelo entre 230 y 350 tripulantes. La matriz, a medio plazo, elevaría a 37 aviones su flota intercontinental y reduciría en 20 aparatos su flota europea.

El presidente Antonio Vázquez ha puesto en la primera página de la agenda de Iberia la creación de su nueva compañía de bajos costes para alimentar su red de vuelos entre Europa y América. Es un asunto que adquiere una prioridad pareja a la fusión con British Airways y sobre la que las últimas noticias señalan que varios directivos estuvieron la pasada semana en Londres ultimando los detalles de la puesta en escena del acuerdo definitivo de integración.

Mientras tanto, en Madrid, los responsables de recursos humanos y de operaciones, Sergio Turrión y Juan Bujía, se reunían con los representantes sindicales de los colectivos laborales de la empresa más afectados o implicados en el proceso de creación de la nueva low cost. Fuentes de las centrales han explicado que, aunque el encuentro ha "supuesto la primera toma de contacto serio en torno al tema", ya han podido detectar el deseo de la dirección de Iberia de "acelerar la puesta en funcionamiento de la nueva compañía y de darle una mayor dimensión de la que en principio se nos había comunicado".

Las primeras estimaciones sobre la flota inicial de la nueva low cost señalaban que nacería con nueve aparatos y unos 230 tripulantes, pero en la reunión de la semana pasada se barajaron cifras muy superiores, hasta llegar a los 14 aviones con una dotación de 340 tripulantes. Esta cantidad iría subiendo de manera escalonada, en plazos sin determinar.

En este escenario, y en un plazo de un año o 18 meses a partir de noviembre, la matriz aumentaría en cinco aviones su flota de largo radio, al pasar de los 32 aparatos actuales a 37. De manera paralela el número de aeronaves que la matriz dedica a los vuelos de conexión entre aeropuertos españoles y europeos con su hub de Madrid-Barajas, se irían reduciendo de los 77 aviones actuales, hasta 57.

Sorpresa sindical

Los sindicatos se han visto sorprendidos por la intención del presidente de Iberia, Antonio Vázquez, de adelantar a noviembre la fecha de puesta en servicio de la nueva low cost. Al margen de los problemas de desacuerdo entre las partes en las que pueda estancarse la negociación, los representantes de los trabajadores recuerdan que tienen firmados con la dirección de la compañía acuerdos "de protección de la actual plantilla de Iberia, ante la eventual cesión de carga de trabajo a otras empresas, que serían de clara aplicación en este supuesto".

Fuentes del sindicato de pilotos Sepla interpretaron que tales acuerdos mantienen su vigor en 2011, mientras que Sitcpla (una de las centrales con representación entre de los tripulantes de cabina, popularmente conocidos como azafatas y sobrecargos) entiende que tal acuerdo no caduca nunca entes de 31 de diciembre de 2010.

Las fuentes citadas señalan que la estrategia de negociación que la dirección de Iberia ha planteado para este proyecto se basa en mostrar a sus interlocutores su decisión de "tirar para adelante, incluso si al final no se logra alcanzar un acuerdo con los colectivos laborales". En este sentido los directivos de la empresa informaron a los sindicatos que la nueva low cost será una empresa totalmente distinta de Iberia, con una flota propia y una plantilla también propia. Incluso, en el caso de que haya trabajadores de Iberia que se incorporen al proyecto (fundamentalmente copilotos que ascenderían a comandantes con el traslado) tendrían que pedir una excedencia".

Iberia se ha empeñado en no encasillar con ningún nombre a la nueva compañía, a la que comienza a conocerse como Ibarata.

Ahorrar costes, pero no sólo los de personal

Los sindicatos han señalado que Iberia tiene que aportar muchos detalles sobre el perfil de la low cost que piensa sacar adelante. La mayor crítica que hacen, con la información de que disponen, es la reducción de costes en la nueva compañía "parece referirse únicamente a los sueldos de los pilotos y tripulantes de cabina".

Las fuentes indicadas se preguntan, en primer lugar, con qué aviones se va a contar para hacer la operación. Iberia ha prescindido en los dos últimos años de cerca de 40 aparatos de corto y medio radio; de 159 aeronaves a las 109 actuales. La mayoría de ellas, unos 30, eran antiguos aviones de McDonnell Douglas que han pasado directamente al retiro. Los otros 10 son del modelo de Airbus 320 y su edad media no supera los 10 años. Algunas de estas aeronaves están hibernadas en el aeropuerto de Madrid-Barajas.

Los sindicatos creen que recuperar la operación de estos 10 aviones "no supondrá un ahorro de costes ya que, por su gasto de combustible, no dan el perfil de los que operan en el segmento low cost". Más escépticos incluso se muestran con la perspectiva de que el servicio en tierra (handling) de la nueva compañía se contrate con la división de Iberia para esta actividad, ya que entienden que sus costes distan mucho de ser competitivos.