Proponen primar la calidad

Las fotovoltaicas piden modificar el registro para eliminar la especulación

Los fabricantes fotovoltaicos proponen cambios en el actual sistema regulatorio sectorial con el objetivo de favorecer el crecimiento de la industria y terminar con la especulación. Quieren que prime el criterio de la calidad de la planta y no la antigüedad en el registro, como ocurre ahora.

La industria fotovoltaica se propone acabar con la imagen de especulación que azota el sector y que promueve que algunos grupos empresariales les acusen de "burbuja financiera" destinada "a sustituir a la inmobiliaria". Para ello, la Asociación Empresarial Fotovoltaica (AEF), patronal que agrupa a los principales fabricantes solares españoles, propuso ayer que se primen criterios de calidad a la hora de inscribir las plantas de esta energía renovable en el registro de preasignación de retribución del Ministerio de Industria, frente al actual baremo de la fecha de entrada de la planta en tal lista.

Desde la regulación de septiembre de 2008, para cobrar la prima fotovoltaica, es imprescindible tener la inscripción en el registro de preasignación de retribución. Este filtro permite al Ministerio de Industria controlar la potencia de esta energía renovable que entra en el sistema y limitarla a sus objetivos.

El mercado pasó de instalar más de 2.500 megavatios (MW) en 2008 a tener limitado el volumen para 2009 a unos 500 MW. Esta limitación provocó una escasez de la oferta y dio valor a la inscripción en el registro. Fuentes de la industria valoran que "hay proyectos presentados para cubrir la potencia permitida de los próximos cinco años". Así que, como expresan los promotores de proyectos solares, "cualquiera que quiera seguir trabajando en España o espera a que sus proyectos nuevos lleguen a la aprobación o compran proyectos aprobados".

"La industria no se puede permitir decrecer otro año", afirmó Laso

Esta carencia ha provocado que las inscripciones alcancen valores de hasta un millón de euros en algunos casos. La situación perjudica enormemente a la industria y no permite que la bajada de los costes en la cadena de producción, que ya se cifran en un 50% respecto de los precios de 2008, revierta en la industria y en un descenso progresivo de las primas.

Para que desaparezca este mercado especulativo y se agilice la construcción de las instalaciones, Juan Laso, presidente de la Asociación Empresarial Fotovoltaica (AEF), planteó ayer la propuesta por la calidad. "Proponemos que se de prevalencia en la entrada en el registro a la calidad de los proyectos frente a a la antigüedad porque si no, con el marco cerrado, o compras o no trabajas", afirmó.

En esta línea, Laso hizo hincapié en que "la industria solar fotovoltaica no se puede permitir otro año como 2009. Un sector joven y de crecimiento no puede aguantar decrecer otro año, porque supondría desaparecer". Para Laso, resulta "muy importante" que el Gobierno garantice la instalación de unos 500 MW anuales, como contempla la regulación, lo que evitará un "estancamiento".

AEF pidió que el sector fotovoltaico "no se pare" y que cualquier revisión de primas, como las que se valoran ahora en el ministerio, "se refleje en un incremento en el volumen" de MW instalados, afirmó el presidente. Desde 2008, las primas ya han bajado un 40%, dijeron.

Más en impuestos que en primas

Los cálculos de la patronal AEF, tras un estudio realizado por Boston Consulting, aseguran que las aportaciones del sector solar fotovoltaico al Estado "en concepto de impuestos, tasas y cotizaciones superarán en 200 millones de euros la cantidad que se reciba en primas en el periodo 2009-2012". En este sentido, y al hilo de la presentación del índice verde fotovoltaico que la asociación ha encargado a la consultora Equipo Económico, los fabricantes quisieron resaltar "el tejido económico y laboral creado, que no se puede perder".

En este sentido, el índice señala que en España se crearon 93.142 empleos directos, indirectos e inducidos. La ralentización del mercado hasta los 500 MW anuales ha provocado ya "la pérdida de 30.000 empleos". De hecho, como sólo se han llegado a instalar 100 MW de estos 500, la pérdida de empleo será "mayor pero difícil de cuantificar".

El índice verde tiene como objeto medir cada seis meses la posición relativa de España en energías renovables frente a la UE.