La Seda devolverá 200 millones de deuda a cinco años según el nivel de rentabilidad
La Seda va perfilando los acuerdos con las 50 entidades financieras que forman el crédito sindicado de 600 millones de euros que hace más de un año que intenta renegociar. La compañía ha conseguido reordenar los pagos en tres tramos, renovando en uno de ellos un préstamo de 200 millones a retornar en cinco años con la devolución condicionada a la rentabilidad de la compañía.
El grupo químico registró en 2009 unas pérdidas de 485,5 millones de euros, según los datos sin auditar depositados en la CNMV. Los requisitos de los restantes 400 millones del préstamo sindicado, ya conocidos, se han dividido en la capitalización de 150 millones durante la ampliación de capital prevista en los próximos meses y la renovación de un préstamo de 250 millones a ocho años con dos de carencia en la amortización de la cantidad principal. En cualquier caso, la empresa que preside José Luis Morlanes ya ha dado los pasos definitivos para que un juez británico extienda los acuerdos afirmativos alcanzados por el 78,13% de la banca a la totalidad de la deuda.
Según la información entregada a la CNMV, la compañía no pudo afrontar el pago de los intereses del préstamo, debido a las tensiones de liquidez registradas en 2009, que incluso obligaron a parar las factorías de IQA en Tarragona y de El Prat de Llobregat (Barcelona). Estas liquidaciones vencidas y no pagadas pasaron a engrosar la deuda por valor de 13,7 millones. La compañía química destacó ayer en un comunicado que estos acuerdos incluyen el compromiso de las entidades bancarias de no enajenar su participación hasta que culmine el plan de reestructuración.
Asimismo, la reordenación del préstamo sindicado supone un punto de inflexión para la empresa, puesto que desbloquea la financiación de la construcción de la planta de PTA (base química para la elaboración de plástico PET) de Sines (Portugal), que consta de unas inversiones de 371 millones. Caixa Geral, accionista de La Seda, es el apoderado para organizar la financiación del proyecto. En este sentido, destaca el pacto alcanzado con Veolia para ejecutar la construcción de la factoría portuguesa.
Contrata a KPMG para desinvertir
El grupo fabricante de plástico PET para embalaje ha contratado a la consultora KPMG para gestionar el programa de desinversiones, que prevé desprenderse de una planta de PTA, otras cinco de PET y terrenos no operativos. Por el momento, la compañía no ha logrado cerrar la venta de ninguno de estos activos, que en julio de 2009 preveía alcanzar unos ingresos de entre 250 y 320 millones. La Seda prevé mantener su actividad manteniendo ocho factorías de aplicaciones, tres de PET, otras tres de reciclado y el centro de desarrollo de productos.