Cerraron en 2001

Marks & Spencer reconoce que fue un error abandonar España

El presidente asegura que la decisión fue "política" y no comercial

Marks & Spencer reconoce que fue un error abandonar España
Marks & Spencer reconoce que fue un error abandonar España

El presidente de Marks & Spencer, Stuart Rose, se arrepiente de la decisión que la firma tomó en 2001 de abandonar su negocio en España. "Fue un error basado en consideraciones políticas y no comerciales. Ahora, la crisis nos impide volver", afirma.

Nueve años después de cerrar sus establecimientos en Madrid, Barcelona, Sevilla y Bilbao, la mayor empresa británica del negocio de la distribución ha abierto una nueva tienda en la península. El pasado noviembre, inauguró un establecimiento de 1.000 metros cuadrados en el centro de Marbella (Málaga). Esta tienda se unió a las dos que tienen en Gibraltar, las dos de Tenerife y las cuatro de Gran Canaria. Pero esta apertura no significa el renacer de Marks and Spencer en el mercado español.

Stuart Rose asegura que, por ahora, no abrirá nuevas tiendas y que su negocio está centrado en los residentes británicos. "Empezamos nuestra expansión europea en 1976. Conseguimos una gran cuota de mercado en Holanda y en Bélgica y una importante presencia en España. Tuvimos algunas dificultades en Alemania, pero en general el mercado europeo era más que rentable", señala.

Rose se mostró así de sincero en una entrevista en Londres pocas semanas antes de ser sustituido en el cargo por el alemán Marc Bolland, el anterior director del supermercado Morrisons que se ha labrado una gran reputación en el sector tras haber incrementado notablemente las ventas y los beneficios la gran superficie en los tres años que la ha presidido.

Motivos

El presidente de Marks & Spencer asegura que "entre 2000 y 2001 tomamos la trágica decisión de cerrar todos ellos los ubicados en Europa. La razón fue política y no comercial. Como el negocio en Reino Unido estaba viviendo momentos difíciles decidimos cerrarlos para salvar la actividad en nuestro país. Ahora desearía comenzar de nuevo pero va a ser imposible por la crisis".

Stuart Rose hace mucho hincapié en la necesidad de que los negocios del futuro sean rentables a la vez de ecológicos. En eso, Marks and Spencer tiene mucho que decir ya que es uno de los mayores compradores de algodón del mundo y el mayor consumidor de este material en Reino Unido.

"Estamos trabajando para utilizar los materiales más apropiados y de una manera muy particular con el algodón. Es uno de los cultivos mayores del mundo y somos conscientes de que necesita mucha agua y pesticidas. Por eso estamos estudiando cómo cultivar algodones menos dañinos para el medio ambiente", explica.

La cadena de distribución elevó un 0,8% sus ventas comparables en el tercer trimestre del pasado ejercicio por primera vez en dos años. La razón fue que la compañía se vio beneficiada por un calendario de compras navideñas más extenso.

Los primeros en entrar en crisis, y también en salir

Stuart Rose es consciente de que Marks & Spencer no ha sido inmune a la recesión. "Cuando eres el mayor vendedor de ropa de un país lo notas porque en periodos de dificultad los compradores piensan: 'Me gustaría comprarme un jersey nuevo pero en realidad no lo necesito'. Esta mentalidad provoca de manera automática la caída de nuestro mercado". Ahora ve las cosas con otra perspectiva más optimista. "Estoy encantado de decir que, aunque fuimos una de las primeras empresas que entramos en recesión, también hemos sido una de las primeras en salir de ella". En su opinión, "tener un negocio con reputación nos ha beneficiado porque la gente no confiaba ni en los políticos ni en los bancos, pero no ha dado la espalda a ciertas organizaciones de referencia que ha mantenido como un punto fijo en el que creer".

Rose cree que la clave de la pronta salida de la recesión ha estado en "no equivocar nuestra estrategia en los momentos difíciles. Nunca tuvimos la tentación de comprometer la calidad de nuestra oferta. Optamos por reducir márgenes y precios y... cruzamos los dedos".

A pesar de que las ventas se resentían tomamos la decisión de "invertir unos 5.000 millones de libras en que nuestros clientes siguieran creyendo en nosotros".

Ante los retos de los próximos años, Stuart Rose asegura que es imprescindible apoyarse en la tecnología. "Sabemos que la gente quiere comprar online, pero con eso no es suficiente. Muchos clientes quizá quieran tener la facilidad de mirar un catálogo sentados tranquilamente en su casa y que le enviemos la compra a su casa, o tal vez a casa de su hija en la otra punta de la ciudad". Rose es taxativo: "Los comercios que sepan como prestar estos servicios seguirán adelante y los que fracasen en el intento desaparecerán".

El directivo se muestra muy impresionado por la previsión del buscador Google, quien asegura que para el año 2025 entre el 40% y el 45% de los vendedores trabajaran en y desde internet. "Con esta perspectiva es extremamente importante ponerse las pilas".

La tienda más 'british' se asienta en China

El presidente de Marks & Spencer dice que fallaron cerrando la cadena en Europa, pero más allá de las fronteras del Viejo Continente no han repetido su error. Cuentan con 315 tiendas en 41 países y la firma considera su negocio internacional una de las claves de su éxito en el futuro. Tienen presencia en Croacia, República Checa, Indonesia, India, Malasia, Filipinas Rusia etc. aunque hoy esta marca british centra su estrategia internacional en el "gigante asiático".

En China aterrizaron a mediados de los años 70 y ahora es uno de sus mercados más preciados. "En las 10 ciudades más grandes del este de China, la población es de unos 100 millones de personas, o sea, el 60% más que la población de Reino Unido". Por eso, ya tienen 10 tiendas en Hong Kong y en Shanghai abrirán la tercera durante este año.

Rose se enorgullece de que Marks & Spencer se ha ganado a la población local. "La gran mayoría de nuestros clientes allí son chinos y no expatriados". Según explicó la compañía el pasado octubre, esta expansión conllevará desinversiones en su mercado doméstico. En concreto, tiene previsto cerrar 100 almacenes en Reino Unido. Además, planea entrar en la venta online de productos de alimentación.