La crisis de las automovilísticas

La industria del motor barrunta otro temporal en junio

Las empresas prevén que el declive del mercado a partir del segundo semestre neutralice los crecimientos de ventas de principios de año

Las compañías automovilísticas españolas barruntan un temporal a partir de junio. Los directivos de ocho de las mayores marcas de coches que operan en España explicaron a CincoDías que el previsible fin de las ayudas directas a la compra de automóviles (el llamado Plan 2000E) y la decisión del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de incrementar en dos puntos el IVA a partir de ese mes provocará unos descensos en las matriculaciones que neutralizarán en el mejor de los casos las subidas que el mercado ha experimentado en los últimos meses.

Por eso, la práctica totalidad de los directivos del motor se mostró preocupados en sus respuestas por esta circunstancias. De todos, el más crítico es Rafael Prieto, consejero delegado director general de Peugeot en España. El responsable de la firma francesa anuncia que ya ha expresado su "malestar" al Ministerio de Industria porque, "aunque se pueden entender las limitaciones financieras del Estado en un contexto de decrecimiento económico", no entiende "una nueva subida de impuestos en un sector del automóvil que en España ya tiene el IVA más alto del mercado europeo".

Jacques Pieraerts, el nuevo vicepresidente de Toyota España, augura que esta circunstancia provocará que se dé "una fuerte anticipación de las ventas en la primera mitad del ejercicio", lo que aumentará el desplome a partir de junio. El director general comercial de Opel, Enrico de Lorenzi, vaticina por su parte que es probable que este encarecimiento de los vehículos vaya a suponer que las ventas vuelvan a retroceder a los niveles en que se encontraban antes de que se introdujese el Plan 2000E. "El segundo semestre va a ser muy duro", sentencia por eso Alfredo Vila, el director general de Citroën España.

Peugeot no entiende "una nueva subida de impuestos en un sector en el que el IVA es el más alto de toda Europa"

Marçal Ferrera, el director de Seat, se muestra algo más optimista. En su opinión, el fin de las ayudas y el alza del IVA se limitará a neutralizar los crecimientos que se están dando en la actualidad. Por eso, prevé un mercado "estable" durante el presente ejercicio. En el mismo sentido se manifiesta Manuel de la Guardia, consejero director general de Nissan Iberia. El ejecutivo espera que "a final del año se alcancen cifras de mercado similares o ligeramente inferiores a las logradas en 2009". El director de marketing de Renault, Luis Subías, prevé "dificultades", aunque "las numerosas oscilaciones vividas en 2009 es muy difícil prever el cierre de mercado en 2010".

Más ayudas

El presidente de Ford España va más allá que sus colegas y reclamó al Ejecutivo que prolongue las ayudas. "A la vista de los resultados obtenidos hasta la fecha por el plan del Gobierno, resulta claro que habría que plantear su prorroga". A este respecto, los portavoces de la patronal española, Anfac, aseguraron recientemente que se sentarán con el Ejecutivo a lo largo de este mes para plantearle la posibilidad de que se renueven las ayudas para evitar un desplome de las matriculaciones.

La llegada del Plan 2000E provocó que la competencia comercial entre las marcas se recrudeciera aún más. Para este año, las compañías aseguran que confían en la calidad de sus productos y de sus nuevos lanzamientos, aunque la mayor parte mantendrá buena parte de sus estrategias promocionales a lo largo del presente ejercicio. Es el caso de Opel, que "mantendrá el nivel de inversión de incentivos" que desplegó en 2009.

Los fabricantes, para empezar, tendrán que decidir qué hacen con los 1.000 euros que destinaban a cada coche que se adquiría a través del programa 2000E. Lo que parece cierto es que, a partir de junio, las condiciones van a ser menos favorables para los consumidores. "Es recomendable que la gente se anime a comprar en este primer semestre", llega incluso a recomendar Alfredo Vila.

En todo caso, las compañías afirman que pese a las dificultades, mantendrán el ritmo de lanzamientos, y pretenden lograr arañar cuota de mercado gracias a ellos. Los nuevos modelos que llegarán al mercado son muchos: el nuevo Nissan Qashqai y el Nissan Juke, el Opel Meriva, el Ford S-MAX, y el Ford C-MAX o los Renault Wind, Fluence, Mégane o Coupé Cabriolet.

Más rentabilidad que volumen

El momento que atraviesa el mercado de la automoción debería llevar a las automovilísticas enfocar su estrategia operativa hacia la rentabilidad más que al volumen, asegura José Luis Sancho, socio director de Accenture, quien espera que 2010 sea un año "bastante neutro" en ventas. "Para eso vemos clave el mantener el negocio de posventa: si decae, vemos difícil poder llegar a una rentabilidad razonable".

El directivo previene además contra la tentación de buscar volúmenes por vías que puedan dañar la cuenta. "La gran amenaza está en las marcas que hacen de nuevo una apuesta para conseguir más volúmenes a través de canales masivos incrementando la presión sobre las redes. La crisis, en su opinión, ha de servir para hacer limpieza. "Ahora se va a ver quién ha aprovechado la crisis para reestructurarse y afrontar el tramo final de con más fuerza", sentenció.