Ritmo más lento del previsto

La salida de la crisis se frena nada más comenzar

El parón alemán enfría la confianza en la UE mientras EE UU y Japón ven con cautela su recuperación

En la senda de salida, pero con ritmo mucho más lento del que se descontaba hace un par de meses. Esa es la situación en la que se encuentra la economía de la Unión Europea después de salir de la recesión más profunda de su historia. El crecimiento del PIB del cuarto trimestre, de sólo un 0,1%, es calificado de "decepcionante" por autoridades monetarias de renombre, y se explica por el descenso de dos décimas en Italia y el inesperado estancamiento de Alemania. Así, si la luz al final del túnel aparecía brillante al acabar el otoño, cuando el invierno toca a su término la sensación es otra: no se ha avanzado nada.

En esa línea apunta el último informe intermedio de la Comisión Europea: sus previsiones para 2010 no se han modificado respecto a las de noviembre del año pasado, quedando en el 0,7% tanto para la UE como para la zona euro. Bruselas explica que el pronóstico sobre el primer semestre ha mejorado ligeramente, en un movimiento compensado a la baja por el deterioro de las expectativas para la segunda mitad del año. La CE constata que la recuperación global, liderada por China, está siendo más fuerte de lo previsto, aunque "está por ver hasta qué punto ello ayuda a la UE este año". Bruselas destaca la escuálida evolución industrial y las ventas minoristas, que apuntan a que la inversión "se mantendrá débil" en 2010. "Y esa situación", recuerda la Comisión, "implica que se afronta un mercado laboral débil, que a su vez limitará el consumo privado".

Los últimos datos siembran dudas sobre la capacidad del sector privado para sostener a la economía cuando el público le suprima la respiración asistida. Y la retirada de estímulos, ya incipiente en algunos países, se acelerará por la presión de las cuentas públicas. El caso de Grecia es el más perentorio: la zona euro le exige un durísimo plan de austeridad a cambio de protegerla del zarandeo de los mercados. Por su parte, el Reino Unido, que consiguió salir de la recesión en el cuarto trimestre, vive también lastrado por una ingente deuda pública. Aunque el frenazo se centra en Europa, los problemas no se circunscriben a este continente. Japón aceleró su crecimiento a fin de año, pero, a cambio, sufre una dramática caída de precios cercana al 3%.

La retirada de los estímulos fiscales será clave

El índice de sentimiento económico que elabora la Comisión refleja las dudas sobre el sector privado: en febrero sufrió su primer descenso en diez meses, pasando de 96 puntos a 95,9. Si bien el recorte ha sido marginal, supone un revés a las expectativas de los analistas, que apostaban por un nuevo repunte.

Las dudas respecto a la Unión Europea se proyectan como una sombra en el devenir económico de España, tan dependiente de la salud del sector exterior. Así, los analistas de Citi acaban de recortar sus previsiones de crecimiento para este año desde un 0,3% hasta un -0,4%. José Luis Martínez Campuzano, estratega del banco, explica que parte del descenso de debe a los datos de la zona euro del cuarto trimestre. Además, lo achaca "al impacto negativo del ajuste del déficit público, que profundizará el deterioro de la confianza de los agentes económicos. Por su parte, Standard & Poor's reiteró el viernes su vigilancia negativa sobre la deuda española, por dudar de que el déficit vuelva al 3% del PIB en 2013.

La Comisión Europea, que era más pesimista hace cuatro meses, ha moderado su previsión de caída en una décima, hasta el 0,6%, por la menor contracción de la demanda interna que sugieren "las recientes mejoras de la confianza del consumidor y la industria". Con todo, el recorte del gasto público, las difíciles condiciones financieras y la retirada de las ayudas a la compra del automóvil limitarán la recuperación, según Bruselas. En cuanto a la demanda externa, la mejora de las exportaciones no compensaría el alza de las importaciones asociado a la revitalización interna, por lo que la aportación del sector al PIB sería aminorada.

Alemania. La demanda interna lleva el PIB al estancamiento

La locomotora alemana dio la campanada al salir de la recesión en el segundo trimestre de 2009 y aceleró su crecimiento a siete décimas en el tercero. Por ello, el estancamiento del último tramo del año ha supuesto un jarro de agua fría para la zona euro. Según al agencia estadística oficial, la única contribución positiva en ese tramo fue el sector exterior, que se benefició del tirón de los países emergentes y la recuperación de EE UU. Por su parte, el consumo y la inversión recuperaron su senda bajista. Eso sí: Alemania se las arregló para cerrar 2009 con sólo 156.000 parados más, pese a que el PIB cayó un histórico 5%.

Italia. Vuelta a los números rojos tras salir de la recesión

Si el último tramo del año fue decepcionante para la economía alemana, en el caso de Italia se puede llevar el adjetivo hasta preocupante. Entre octubre y diciembre, el PIB italiano cayó un 0,2%. De este modo, la tercera economía de la zona euro se arriesga a retornar a la recesión si vuelve a tropezar en el trimestre en curso. No obstante, la Comisión Europea cree que Italia regresará en el mismo a los números negros, a la vista de los indicadores de confianza de empresas y consumidores. El empleo italiano también ha capeado el temporal: en el conjunto de 2009, la tasa de paro aumentó en cerca de un punto, hasta rondar el 8%.

Estados Unidos. El crecimiento toma fuerza pero el paro no cede

La primera potencia económica del planeta tendría motivos para el optimismo, si no fuera porque la tasa de paro del 10% (el doble que hace dos años) echa por tierra cualquier tendencia a la euforia. El producto interior bruto de Estados Unidos creció en el cuarto trimestre un 5,9% en tasa trimestral anualizada, lo que equivale a un 1,5% frente al registrado entre julio y septiembre. Un acelerón notable respecto al 0,5% del segundo trimestre, propiciado por las contribuciones positivas de la inversión privada no residencial, las exportaciones y la caída de las importaciones, que fueron capaces de compensar la desaceleración del gasto público.

China. A ritmo de crucero pese a la crisis global

Los grandes ganadores económicos de la mayor recesión global en seis décadas han sido los países emergentes, entre los que se lleva la palma China. En medio de tormentas financieras y reales a lo largo del globo, el país consiguió que su producto interior bruto aún avanzase un 10,7% en tasa interanual en el cuarto trimestre del año, con lo que el gigante asiático regresa a su vertiginosa velocidad de crucero de las tres últimas décadas. En el conjunto del año pasado, el crecimiento del PIB creció un 8,7%, impulsado en buena medida por las ingentes inyecciones fiscales decididas por el Partido Comunista de Hu Jintao.

La cifra

0,1% es el crecimiento trimestral del PIB de la zona euro entre septiembre y diciembre, frente al 0,4% del tercer trimestre.