La compañía áerea del grupo Globalia

Air Europa negocia ampliar sus alianzas con Alitalia y KLM

Air Europa, la compañía áerea del grupo Globalia, está negociando con Alitalia y KLM ampliar los acuerdos de colaboración con estas aerolíneas para ampliar su oferta de vuelos tanto a América como a Europa, según explicó su subdirector general, José María Hoyos, en el transcurso del vuelo inaugural de la ruta Madrid-Lima este lunes.

Air Europa comenzará a volar entre Madrid y Panamá en noviembre entre tres y cuatro veces por semana y negocia con KLM, la única compañía europea que vuela al país, para un acuerdo de código compartido y elevar dicha frecuencia a diaria. Con KLM también existen conversaciones para explotar la ruta Madrid-Amsterdam.

En el caso de Alitalia, Air Europa vuela en código compartido en la ruta Madrid-Milán y se está negociando extenderlo a Madrid-Roma. Asimismo, está explorando la apertura de alguna ruta entre España e Italia en colaboración con la aerolínea italiana.

La aerolínea del grupo que preside Juan José Hidalgo tiene en marcha un ambicioso plan de expansión en un momento en que la mayoría del sector está ajustando la oferta. En 2009 (el ejercicio fiscal se cerró el 31 de octubre) la compañía aérea obtuvo unos ingresos de 1.250 millones de euros, lo que supone una ligera bajada frente a los 1.300 del año anterior. Transportó a diez millones de pasajeros y la ocupación media osciló entre el 75% y el 76%.

Además de Panamá en noviembre, Air Europa inauguró el pasado lunes la ruta Madrid-Lima, el 19 de marzo hará lo propio con la Madrid-Miami y probablemente Madrid-Puerto Rico entre octubre y enero próximos, pero esto último está supeditado a que la compañía incorpore otro avión, probablemente un A-330, a su flota.

Otros destinos como Bogotá o México DF están pendientes del calendario de recepción de los Boeing 787 Dreamleaner, de los que la compañía ha encargado ocho. No descarta Hidalgo que Air Europa vuelva a volar a Pekín, donde ya lo hizo con resultados poco satisfactorios debido a la compleja política de visados de China y al elevado coste del combustible. La compañía perdió unos 25 millones de euros con esta ruta fallida.