Temporal

38 provincias en alerta por lluvia, viento, nieve y fuerte oleaje

Un total de 38 provincias permanecen hoy en alerta por lluvia, viento, nieve o fuerte oleaje, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Además, las precipitaciones serán frecuentes en la mayor parte del país.

En concreto, Málaga registrará alerta naranja (riesgo importante) por fuertes lluvias, mientras que la alerta amarilla por precipitaciones se extenderá a Sevilla, así como a Cádiz y Huelva, que también sufrirán fuerte oleaje. Por su parte, Granada y Jaén registrarán rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora.

En Galicia, el fuerte oleaje y las rachas de viento de hasta 100 kilómetros por hora mantendrán en alerta naranja a Lugo y Ourense, además de a Pontevedra y A Coruña donde también habrá riesgo amarillo por lluvias.

En Jerez, el aeropuerto de Jerez ha reanudado las operaciones a las 14:05 horas de hoy, después de estar cerrado dos horas y media a causa de los efectos del temporal en la pista y la calle de rodadura de las instalaciones, lo que ha afectado a seis vuelos. Según fuentes de Aena, el personal del aeropuerto, donde había hoy programados 17 vuelos, ha tenido que retirar el agua y el barro acumulados en el campo de vuelo. Entre los vuelos afectados figuran dos rutas de llegada que se han desviado a los aeropuertos de Sevilla y Zaragoza y otras tres salidas, que se han cancelado.

También se ha restablecido la línea ferroviaria que une las localidades de Jerez de la Frontera (Cádiz) y Lebrija (Sevilla) ha sido reabierta tras permanecer cortada desde las 10,15 horas de hoy debido a la inundación de la estación de La Parra, en el termino de Jerez.

Por su parte, el archipiélago canario continuará hasta la medianoche de hoy en alerta naranja por intensas lluvias y fuertes vientos con rachas máximas de hasta 120 kilómetros en los municipios de La Orotava y Vilaflor (Tenerife) y de hasta 90 kilómetros por hora en la cumbre de La Palma. Asimismo, la isla de Tenerife se encuentra en alerta amarilla por precipitaciones acumuladas en doce horas de 60 litros por metro cuadrado, situación que persistirá hasta las 18.00 horas de hoy. En esta isla se estima también riesgo de viento de 75 kilómetros por hora en la costa norte, este, sur y oeste. A ello se suma oleaje en el este, sur y oeste.

En Asturias el puerto de Pajares permanece cerrado al tráfico para vehículos pesados, mientras que en el caso de los turismos son obligatorias las cadenas para circular por el mismo, según recoge la página web del 112-Asturias. Asimismo la nieve caída hace necesarias las cadenas para circular en otros cinco puertos de montaña de la red secundaria de la región como es el caso de San Isidro; el Connio; Tarna; puerto de Somiedo y Ventana.

La alerta por nieve y viento se extenderá a Cuenca, Guadalajara, Toledo, Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Zamora, Madrid, Navarra, Cáceres, Zaragoza y Huesca. En el Pirineo Oscense se mantendrá además el riesgo de aludes. El viento también afectará a La Rioja, Álava, Guipúzcoa, Vizcaya, Cantabria y Asturias. Por su parte, el archipiélago canario permanecerá en alerta por fuerte oleaje, viento y lluvias, excepto Fuerteventura y Lanzarote.

En la mayor parte del país, los cielos permanecerán muy nubosos y se registrarán precipitaciones débiles o moderadas. Las lluvias serán más probables e intensas en Canarias y en las cuencas atlánticas; serán persistentes en Galicia y Sistema Central y probablemente fuertes en Andalucía Occidental, área del estrecho y en las islas occidentales de Canarias. Por el contrario, se esperan precipitaciones débiles en el litoral este de la Península y Baleares, mientras que serán poco probables en el litoral Cantábrico.

En cuanto a los termómetros registrarán un ligero a moderado ascenso, salvo en Cataluña y Aragón, donde permanecerán con pocos cambios. La cota de nieve en la mitad norte de la Península se mantendrá en unos 700/800 metros subiendo a 1.500, mientras que el sur oscilará en torno a los 1.500 subiendo a los 2.000. Se esperan heladas débiles en las zonas de montañas y áreas próximas.