Daniel Monzón. Director de 'Celda 211'

"Producir cine da prestigio a las televisiones"

"Producir cine da prestigio a las televisiones"
"Producir cine da prestigio a las televisiones"

Daniel Monzón ha vuelto a Rocafort (Valencia), su casa, tres días después de ser el triunfador de los Goya 2010 con la película Celda 211. "Esta noche ya he podido dormir", explica el jueves por la mañana, cuando concede esta entrevista a CincoDías. "Pero yo no sé nada de economía", advierte. Sin embargo, en la conversación descubrimos que algo debe saber para lograr que una película de tres millones de presupuesto sea un éxito.

¿Ha troceado el premio como prometió en la gala?

A la salida hice el ademán, pero esperaba que me pararan. Pero sí he adjudicado, al menos simbólicamente, cada parte a los miembros del equipo. En realidad, como me dieron dos, uno de ellos se lo voy a regalar a mis padres y el otro lo pondremos en una estantería de pladur que tenemos en el salón.

Es su cuarta película y posiblemente el cuarto género que trata.

Sí, he ido cambiando de estilo, de género... No me gusta quedarme estancado. Pero sobre todo lo que trato es de adecuarme a las historias. Celda 211, por ejemplo, no tiene nada que ver con La caja Kovak, mi anterior película, que tiene ese aire de cine clásico. Celda está rodada cámara en mano, buscando un estilo de falso documental, como el cinema verité, porque yo sentía que era así como se tenía que contar esta historia, con esa idea de autenticidad para que el espectador se viera sumergido.

¿Esperaba la repercusión que ha tenido la película?

Los proyectos se eligen porque te gustan, y esperas que te acompañe la mayor cantidad de público posible. Todos estábamos muy orgullosos de la película pero nunca pensábamos que iba a abrazar a tal abanico de espectadores. Creímos que iba a atraer al público al que le gusta el cine adulto, porque es una película áspera, dura, negra. Nunca sospeché que iban a entrar desde chavales de 15 o 16 años a señoras de 70. Y es que la película tiene algo humano que conmueve.

¿Cómo se gestó el proyecto?

Con la novela de Francisco Pérez Gandul, que rondaba por varias productoras hasta que la gallega Vaca Films, adquirió los derechos y me la ofreció para dirigir la película. La leí y vi que había material. Después llegó Morena Films y, con mi entrada, Telecinco decide participar, ya que nos habíamos entendido muy bien con mi anterior proyecto. Poco a poco se van uniendo Canal+, AXN, la Xunta, el Ministerio de Cultura…

¿Para alcanzar qué presupuesto?

Tres millones de euros.

Planet 51 o Ágora superan los 50 millones...

Sí. Celda cuesta tres y lleva unos doce en taquilla. Se ha vendido en todo el mundo y está resultando una película más que rentable, un gran negocio para todos los que lo han hecho. Parte de mi trabajo es ser también empresario. No pienso en el dinero porque me bloquearía creativamente, pero sí que hay una responsabilidad con el dinero que manejas.

¿Tan difícil es conseguir dinero para una película?

Celda ha conseguido reunir todas las fuentes de financiación posibles, desde una televisión privada, dos productoras españolas y una francesa… Y eso que no tiene un presupuesto muy alto, si bien hay muchas películas españolas que tienen menos dinero que ésta. La hicimos con menos de lo que necesitaba. Tenía que haberse rodado por cinco millones, pero no se consiguió el dinero. ¡Pero es que no se puede obtener mucho más!

Las televisiones quieren que la ley no les obligue a invertir en cine.

Si las televisiones eligen proyectos cuidados y apuestan por ellos, como está haciendo Telecinco, que está detrás de algunas de las películas más taquilleras y con mayor prestigio del cine español, como El laberinto del fauno, El orfanato, Los crímenes de Oxford, Alatriste… Esto prestigia a la cadena y le da negocio, como en el caso de Celda. Me gustaría creer que si no tuvieran esa obligación, estarían igualmente interesados. Debería haber una sinergía en el mercado audiovisual de un país.

En su discurso, el presidente de la Academia, Álex de la Iglesia, hizo referencia a la importancia del cine como industria.

Es que somos una industria. Empleamos a unas 800.000 personas. Es importante que la gente lo sepa para eliminar esa visión de que vivimos del cuento. Sí, es más duro ser estibador. Somos privilegiados, podemos hacer lo que nos gusta, pero precisamente por eso yo soy responsable en mi trabajo. Durante un rodaje trabajo de 12 a 16 horas diarias durante 11 semanas… Es un maratón.

"No quiero ser una marioneta en Hollywood"

El éxito de Celda 211 no ha pasado desapercibido a los grandes estudios de Hollywood, que llegaron a ofrecer a Monzón rodar un remake de El fugitivo, proyecto que rechazó. "Prefiero algo pequeño que me permita tener el control".

Imagino que ya tiene sobre la mesa su próximo proyecto.

Estoy barajando con Jorge Guerricaechevarría coguionista habitual de Monzón una idea que teníamos antes de estrenar Celda y que nos divertía mucho. Es una comedia negra muy frenética, que en principio se rodaría en Londres con actores británicos. A la vez trato de cerrar otro proyecto en español, bastante ambicioso porque quiero tener varias cosas a la vez.

¿Le tienta la idea de rodar en Hollywood con los grandes estudios?

Lo primero que me propusieron fue dirigir el remake americano y dije que no. "Es que ya le ha hecho", les dije. No quiero ser una marioneta. Si llega algo de EE UU que me interese y sobre el que tenga el control, bien. Si no, no es mi objetivo.