Competencia en depósitos bancarios

Guerra de guerrillas para captar pasivo

Las entidades se debaten este año entre competir en depósitos para asegurarse financiación o proteger su margen de negocio.

Guerra de guerrillas para captar pasivo
Guerra de guerrillas para captar pasivo

Los depósitos de clientes son una apuesta segura para los bancos en épocas difíciles para conseguir financiación, tal y como quedó demostrado durante la crisis de liquidez que desató la quiebra de Lehman Brothers y como se prevé suceda, aunque en menor medida, a lo largo de este año. Los depósitos van a seguir teniendo un lugar preferente en el escaparate de las entidades financieras, más aún cuando el aumento de la prima de riesgo en España ha puesto nuevas dificultades de financiación para las entidades financieras españolas. El mercado de capitales ha elevado el listón y será más exigente con las emisiones de deuda de la banca española. El sector afronta además este año la restricción en las inyecciones de liquidez del BCE, después de que la Fed ya endureciera esta semana las condiciones de financiación para la banca de EE UU. Pero siempre quedarán los depósitos, un recurso especialmente valioso para las cajas de ahorros, con peor cartel ante los mercados que los bancos y más activas por tanto en la captación de ahorro a plazo.

De los 531.402 millones de euros de nuevos depósitos captados en 2009 por las entidades financieras, 144.574 millones fueron a cargo de los bancos y 323.663 millones a cargo de las cajas, según datos del Banco de España. A noviembre, las entidades de ahorro habían elevado su cuota de mercado en depósitos al 51,01%, en perjuicio de los bancos, que redujeron su parte del pastel. "Durante los últimos meses ya hemos vivido una elevada competencia por captación de depósitos, que pensamos se mantendrá durante todo este año 2010", apunta José Antonio Otero, director de particulares de Pastor. Desde otro banco de tamaño mediano, prevén para este año una guerra "muy dura" con las cajas por la captación de depósitos.

Sin embargo, más que guerra abierta, el entorno financiero impone este año la guerra de guerrillas, ya que no hay margen para ser generosos en rentabilidad. Así, los tipos se mantienen en mínimos del 1% y las entidades financieras no disfrutan ya de los mismos márgenes de negocio en la actividad crediticia, una vez repreciada la gran parte de la cartera crediticia con la caída del euríbor.

Quien desee competir en depósitos con remuneraciones medianamente atractivas, tendrá que asumir pérdidas en su margen de intermediación. "Con una remuneración más allá del 2% a un año, ya se pierde dinero", reconoce un directivo bancario, partiendo de un euríbor a doce meses al 1,227%. A diciembre, el tipo medio ponderado de los nuevos depósitos era del 2,21%: del 2,33% en el caso de las cajas de ahorros y del 1,95% en los depósitos concedidos por los bancos.

Nuria Álvarez, analista de Renta 4, señala que las entidades financieras "tendrán este año menos margen para soportar un mayor coste del pasivo". Ignacio Ulargui, de Espírito Santo, advierte de las dificultades que se presentan este año. "En 2009 había hipotecas con márgenes muy altos y ya no las habrá en 2010. La presión para la cuenta de resultados de las cajas será enorme", añade.

Los expertos insisten en diferenciar las necesidades de capital y el margen de maniobra de los bancos frente a las cajas de ahorros, menos holgadas. Así, Santander y BBVA se desmarcan abiertamente de entrar en la guerra por el pasivo.

"Los bancos no tendrán este año mucha necesidad de nueva financiación, a la vista del estancamiento en el crédito privado", afirma Arturo de Frías, analista de Evolution Securities, que prevé además una caída moderada de los márgenes de intermediación de los bancos, que podría oscilar entre el 2% y el 4%. "Las cajas tendrán bastante más necesidad este año de levantar pasivo", apuntan fuentes del sector. El crecimiento del volumen de depósitos a un plazo superior a los dos años que conceden las cajas ya está adelantándose a esta necesidad, al tiempo que las entidades se garantizan un pasivo lo más barato posible en un entorno de futuras subidas de tipos de interés. Así, de los 6.596 millones de euros captados en nuevos depósitos el pasado mes de diciembre, 4.535 millones de euros los captaron las cajas de ahorros, un volumen que contrasta con los 781 millones de euros de diciembre de 2008.

En los bancos, el volumen de depósitos a más de dos años también repunta desde los 258 millones de euros de diciembre de 2008 a los 1.551 millones de euros un año después. De hecho, estos crecimientos se han intensificado a medida que las dificultades del entorno macroeconómico, en especial en la zona euro, están retrasando el momento en que se prevé un alza en los tipos de interés que certifique la salida de la crisis y que ahora se espera, como muy pronto, para finales del presente año.

En cualquier caso, y aunque las necesidades de financiación de los bancos se prevean menores para 2010, las entidades bancarias también se apoyarán en la captación de depósitos para rebajar la dependencia del mercado mayorista a la hora de obtener recursos con los que fortalecer el balance. Durante el pasado año, los bancos se han esforzado además en reducir su ratio de préstamos sobre depósitos, que en el caso de Popular ha pasado del 200% al 168% al cierre de 2009 y que en Santander ha mejorado en otros 15 puntos básicos. La clave ha sido invertir la tendencia de los últimos años, es decir, crecer más en depósitos que en créditos.

Las cifras

2,33% es el tipo medio al que ofertan los nuevos depósitos las cajas, frente al 1,95% que ofrecen los bancos

51% es la cuota de mercado en depósitos de las cajas de ahorros, más activas que los bancos en su captación.

6.596 millones de euros es el volumen de depósitos a más de dos años captado en diciembre, frente a los 1.149 millones de un año atrás.