La tasa se queda en el 0,75%

La Fed empieza a encarecer el dinero a la banca

Fuera de agenda y después del cierre de los mercados, la Reserva Federal sorprendió ayer a los inversores con una subida de un 0,25% en los tipos de interés que aplica a los préstamos directos a la banca, es decir al llamado tipo de la ventanilla de descuento. Este queda en el 0,75% y su diferencial con los tipos que gobiernan el crédito desde un punto de vista más amplio, el interbancario, se situa en una banda de medio y 0,75 puntos porcentuales. El dinero se empieza a encarecer así, timidamente, para la banca.

El Comité Abierto de la Reserva Federal, que ya telegrafió hace apenas 10 días antes su estrategia para la normalización de la política monetaria, señaló en su comunicación que este movimiento no significa que los tipos de interés para la economía en general vayan a subir en el futuro. Esto no es una señal de que haya "un cambio en la prevision para la economía o la política monetaria", explicaron en el comunicado los gobernadores de la Reserva presididos por Ben Bernanke.

La Autoridad Monetaria remachó que no se espera un endurecimiento del crédito par a las empresas y los particulares y que los tipos estarán bajos por "un largo periodo de tiempo". Actualmente los llamados fed fund rates, están una horquilla del 0% y el 0,25%.

Con esta medida, la Fed quiere animar a las entidades bancarias a que usen los mercados privados para financiarse y dejen de acudir al banco central a por dinero, algo que solo debe hacerse en condiciones muy excepcionales como ocurría antes de la crisis.

Tan excepcionales son esas condiciones que normalmente es un estigma para la banca acudir a la ventanilla de descuento a por financiación y no se revela que entidades recurren a ella. Cuando se acude a este servicio de la Fed se da a entender que un banco no ha podido conseguir financiación por las vías normales del mercado, algo que en una situación regular indica que hay problemas con esa firma en particular.

Pero en agosto de 2007 el problema era más complejo. La Fed empezó entonces a bajar este tipo y el diferencial que mantiene con los generales (de un 1% que suele ser la norma a, progresivamente, un 0,25%) porque los mecanismos del mercado se estaban congelando y el dinero no se movía. Reducir el precio del dinero a la banca fue la primera medida que tomó en lo que terminó convirtiéndose en un masivo estímulo monetario aún en marcha. El tipo de descuento ha estado en mínimos del 0,50% desde diciembre de 2008.

La ventanilla está a disposición de toda las entidades comerciales, algo que desde finales de 2008 se extiende a Goldman Sachs y Morgan Stanley que ampliaron su objeto social para convertirse en banca comercial.

La Fed también endureció las condiciones de madurez de estos préstamos que se extendieron a 30 días durante la crisis y ahora vuelven a ser efectivos por un periodo de horas.

En los peores momentos de la crisis, en 2008, la Fed llegó a prestar unos 100.000 millones de dólares a la banca. Ahora esta cantidad es 10 veces menor.

Pese a que la Fed quiso dejar claro que sus intenciones no pasaban por endurecer el crédito a los particulares, máxime cuando este no se ha reestablecido aún con normalidad, los mercados, sorprendidos por el movimiento tomaron ayer posiciones inmediatamente descontando la primera subida de tipos. Los precios de los valores y de los bonos bajaron en el mercado del futuros y el precio, reforzado frente al euro en las últimas semanas por las dudas sobre Grecia y la fortaleza de la divisa comunitaria, se revalorizó algo más.

El presidente de la reserva Federal comparecerá el próximo día 24 ante el Congreso para dar detalles de su informe económico monetario semestral.