Tras cinco meses de negociación

Las brasileñas Brenco y ETH se unen para crear un nuevo gigante de biocombustibles

Las compañías brasileñas Brenco y ETH Bioenergía, controlada por el grupo constructor Odebrecht, formalizaron hoy su unión para crear un nuevo gigante de los biocombustibles.

Tras cinco meses de negociación, las compañías anunciaron en una tele-conferencia la formación de un emporio que conservará el nombre de ETH Bioenergía y que tendrá capacidad para producir anualmente 3.000 millones de litros de etanol.

La nueva ETH superará en potencial productor a Cosan, hasta ahora líder mundial en la exportación de etanol de caña de azúcar con una capacidad de producir 2.300 millones de litros del alcohol carburante.

Las cinco plantas de ETH en los estados de Sao Paulo, Goiás y Mato Grosso do Sul tienen actualmente capacidad para procesar 11 millones de toneladas de caña de azúcar y para producir 720 millones de litros de etanol.

Por su parte, Brenco tiene dos plantas en Goiás y Mato Grosso do Sul y capacidad para procesar 3,8 millones de toneladas de caña.

Los accionistas de Brenco controlarán el 35% de la nueva compañía, mientras los de ETH, que cuenta también entre sus socios a la japonesa Sojitz (33%), tendrán bajo su poder el 65%.

El presidente de ETH Bioenergía, José Carlos Grubisich, declaró que se trata de "una operación estratégica que representa un paso decisivo en los planes de crecimiento de ETH".

Antes del acuerdo formalizado hoy, ETH Bionergía había anunciado el desembolso de 900 millones de reales (unos 492 millones de dólares) en inversiones para este año.

El activo de las dos compañías alcanza los 3.500 millones de reales (unos 1.914 millones de dólares) y la apuesta será el desarrollo de la producción de etanol a partir de biomasa.

La unión entre Brenco y ETH es la segunda gran operación en el sector en menos de dos meses, después del anunciado entre Cosan y la multinacional anglo-holandesa Shell, que en enero firmaron un acuerdo para unir sus negocios en etanol y distribución de combustibles en Brasil.

Las dos compañías firmaron un memorando de entendimiento para unir algunas de sus operaciones en Brasil en un plazo de 180 días, en una operación valorada en 12.000 millones de dólares que creará la tercera mayor distribuidora de combustibles del país.

En 2008, Cosan había adquirido los negocios de distribución y comercialización de combustibles y lubricantes en Brasil de la estadounidense Exxon Mobil.

Además, el año pasado la multinacional estadounidense Bunge adquirió los negocios en etanol del Grupo Moema.

Brasil es el mayor productor mundial de etanol a base de caña de azúcar y el principal exportador.

Las noticias de fusiones y adquisiciones en el sector se dan en momentos que el biocombustible enfrenta una caída en la oferta y el precio para el consumidor está en alza.

La situación llevó al Gobierno a ordenar el pasado 1 de febrero, y por un plazo inicial de noventa días, una reducción del porcentaje de etanol mezclado obligatoriamente a la gasolina, que bajó del 25 al 20%.

Con la subida del precio del etanol el abastecimiento con gasolina resulta ahora más rentable para los automovilistas brasileños ya que los motores rinden más kilómetros por litro con el combustible tradicional que con los biocombustibles.

Otra de las recientes medidas anunciadas para contener la subida del precio del etanol y evitar que pase lo mismo con la gasolina, al reducirse la mezcla obligatoria que abarataba su costo, fue la compra de 200 millones de barriles de ese combustible a Venezuela.

Brasil cuenta con una flota de más de siete millones de automóviles "flex fuel", cuya combustión es posible con gasolina, etanol o con la mezcla de ambos.

El 93% de la flota nueva de vehículos livianos producidos en el país sale al mercado con esa tecnología.

El año pasado Brasil produjo 27,5 millones de litros de etanol combustible, del que se exportaron algo más de cinco millones de litros, en su mayoría a Estados Unidos.