Barcelona enseña el futuro del móvil
El Mobile World Congress, que ayer abrió sus puertas en Barcelona, ha confirmado de nuevo que, por encima de la crisis económica internacional, el negocio de la telefonía móvil goza de buena salud. En su jornada inaugural, algunos de los gigantes del sector mostraron sus mejores armas. Microsoft lanzó su nuevo Windows Mobile, las grandes operadoras anunciaron la creación de una plataforma abierta de aplicaciones móviles con el objetivo de frenar a la exitosa Apple, los gigantes Nokia e Intel anunciaron una integración de sus sistemas operativos basados en Linux, Motorola mostró su recuperada fuerza y anunció la llegada a España de nuevos smartphones Barcelona es hoy el escaparate mundial en que se ve cómo operadoras, fabricantes de terminales y compañías de software e internet mantienen una dura pugna por el negocio creciente de los móviles inteligentes y sus contenidos.
Esta edición de la gran feria del móvil también va a reflejar en toda sus extensión la dura pugna entre las operadoras y los buscadores y empresas multimedia que ofrecen servicios agregados a la red. César Alierta abrió a punto el debate para reclamar el pago de canon a Google por el uso de las infraestructuras, y ayer recibió el apoyo del ministro de Industria, Miguel Sebastián. Una nueva batalla en el sector está servida.