Vuelve la aversión al riesgo
Los fuertes movimientos del dólar y de los mercados de capitales de la última semana destilaban un tufillo a pánico. Aunque el miedo no es irracional: los mercados se han dado cuenta de los peligros en la periferia de la zona euro -quizás en Reino Unido-. El riesgo especulativo de 2009 se ha invertido.
El dólar, que antes era débil, de repente se ha hecho fuerte. De marzo a noviembre, los especuladores han cortocircuitado al billete verde a través de préstamos de dólares a coste mínimo e invirtiendo dinero en oro, divisas de economías emergentes, etc. Los rendimientos especulativos de los llamados carry trade han sido buenos en casi todos los mercados. Ahora, sin embargo, el miedo ha ganado terreno al riesgo. Los problemas en Grecia, Portugal, España, Irlanda, e incluso Italia, son abrumadores. Los inversores no se fían de la evolución de la crisis en estos países y en el conjunto de la eurozona. Grecia es el centro de las preocupaciones, por lo que un plan de rescate económico sería un gran alivio, aunque es posible que la UE no acuda en su ayuda. Aunque sería fácil salvar a Grecia, sería costoso a largo plazo. La presión para las reformas se esfumaría -en Grecia y en otras economías periféricas-. Y las reformas internas son lo único que podría sanear esas economías y hacerlas solventes. Si persiste el miedo, sólo unos pocos mercados globales como el de activos de EE UU permanecerán intactos. Sería razonable, por lo tanto, esperar una subida del dólar hasta 1,25 por euro. Si lo hace, otros mercados también se moverán rápido.
Ian Campbell