Mercado laboral y actividad económica

El FMI aconseja a España que acometa una reducción de salarios

El FMI aconseja a España que reduzca los salarios para recuperar su competitividad. Una tesis que enfrentó a la patronal con los sindicatos, causando el bloqueo de cientos de convenios colectivos en 2009. A causa de ello, el organismo de mediación y arbitraje en conflictos tuvo que intervenir en más del doble de negociaciones por desencuentros salariales.

El economista jefe del Fondo Monetario Internacional, Olivier Blanchard, considera que España, Grecia y Portugal tendrán que realizar "grandes sacrificios" para restaurar su competitividad, lo que "podría incluir una bajada de los salarios". En una entrevista al diario francés Les Echos, afirmó que los tres países atraviesan "serias dificultades" debido a la crisis, lo que implica que deberán hacer "ajustes terribles". Blanchard recordó que esos países no pueden recurrir a la devaluación del tipo de cambio al formar parte de la zona euro, por lo que sólo queda otro tipo de recortes como los salariales. Preguntado sobre si hay riesgo de implosión de la zona euro, contestó que cree que no pero añadió que "eso no impide que haya un problema fiscal en Europa" y que Grecia haya sido el primero en sufrir la sanción de los mercados. De hecho, la Comisión Europea propondrá hoy establecer un mayor control sobre sus cuentas.

En España el debate salarial ha marcado el desencuentro entre la patronal -a favor de reducirlos- y los sindicatos -en contra- desde que el acuerdo de negociación colectiva saltó por los aires en marzo del año pasado. La falta de consenso en torno a una cifra de incremento salarial, sumada al posterior fracaso del diálogo social, terminó convirtiendo la aplicación de los convenios colectivos en un tablero de ajedrez en el que la CEOE y las centrales confrontaron sus fuerzas. Al negarse algunos empresarios a cumplir los aumentos de sueldo ya firmados, muchos de estos conflictos acabaron remitidos al Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA).

Los datos publicados ayer por este organismo, dedicado a intermediar entre ambas partes en caso de conflictos a nivel estatal o sectorial, hacen evidente la necesidad de que sindicatos y patronal lleven a buen puerto la negociación salarial que mantienen actualmente. El SIMA tramitó el pasado año la mayor cantidad de procesos desde su creación en 1996. En concreto, los desencuentros referentes a los aumentos de sueldo marcados por convenio duplicaron ampliamente a los del año anterior. Los negociadores sólo tuvieron éxito en una minoría.

Los procesos llevados a mediación y arbitraje se dispararon un 30%

Escaso consenso

"La falta de un acuerdo de negociación colectiva y de un pacto salarial ha afectado claramente a estos resultados", admite el director general del SIMA, Martín Borrego Gutiérrez. En total, sus agentes mediaron en 294 procesos -que afectaban a tres millones de trabajadores-, de los cuales apenas el 30% acabó en acuerdo. El porcentaje es aún menor en el caso de los 129 expedientes referidos a retribuciones, en su mayoría por la "aplicación o inaplicación de los salarios pactados en los convenios colectivos". En algunos casos, los procesos terminaron en los tribunales, donde las sentencias fueron mayoritariamente favorables a los trabajadores, apuntan las centrales.

El segundo grupo de conflictos, por volumen, fue el referente al tiempo de trabajo. Concretamente, 15 de los 45 procesos aludían a diferencias de postura en cuanto a la jornada laboral. En cuanto a los 30 supuestos en los que se había convocado una huelga, el número de empleados involucrados creció un 126% hasta alcanzar casi el medio millón. La labor del SIMA evitó la huelga en el 20% de los casos.

Corbacho avanza que la reforma laboral será negociable

El Consejo de Ministros analizará el viernes la propuesta que el Gobierno presentará a los agentes sociales para reformar el mercado laboral. En medio de la polémica levantada por la propuesta de reforma de las pensiones, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, declaró ayer que la iniciativa que se anunciará el viernes será abierta y negociable. "No será un documento cerrado, sino para el debate, para el diálogo y para el acuerdo", aseguró tras reunirse en la Moncloa con el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, al que acusó de romper el anterior acuerdo del diálogo social.