No podrán disfrutar de la fiscalidad reducida del 1%

La CNMV retira la autorización a nueve Sicav al perder accionistas

La CNMV ha decidido revocar los privilegios de nueve sociedades de inversión de capital variable (Sicav) por incumplir el requisito del número mínimo de accionistas. Las principal ventaja de las Sicav y de los fondos es su fiscalidad reducida del 1%.

La avalancha de cierres de Sicav que está produciéndose en los últimos tiempos tiene un nuevo capítulo. Ayer, la CNMV informó de que ha revocado la condición de Sicav a cuatro firmas por no contar con el mínimo de 100 accionistas. El viernes pasado, hizo lo mismo con otras cinco entidades.

Cancelar la inscripción de una sociedad como Sicav tiene como consecuencia inmediata la pérdida de los privilegios fiscales que confiere la condición de institución de inversión colectiva. Las eventuales ganancias de la entidad tributarían al tipo del impuesto de sociedades, actualmente en el 30%, frente al 1% que disfrutaban hasta el momento.

El número de revocaciones ha sido muy reducido en los últimos años, tan sólo 20 desde 2006, incluyendo las últimas nueve conocidas, según la CNMV. Las liquidaciones, en cambio, son mucho más habituales. Según los registros del supervisor, 113 Sicav comunicaron el año pasado su intención de cerrar. Y en el primer mes de 2010 se han sumado otros cinco casos.

Los expertos destacan tres factores que han provocado esta oleada de cierres. "El más reciente es la inseguridad del marco fiscal. Finalmente, no ha habido ninguna modificación, pero se ha barajado", señala Pablo Torralba, director de la oficina en Madrid de Edmond de Rothschild. Las otras dos claves son la necesidad de liquidez por parte de algunas grandes fortunas y la caída del patrimonio por debajo de los 2,4 millones de euros, el mínimo exigido por la ley.

Fuentes del mercado señalan que las recientes revocaciones efectuadas por la CNMV pueden ser involuntarias, pero matizan que no es lo habitual. Así, desde la gestora de Niuga Gestión Sangreal I, una de las Sicav a las que se le ha retirado las ventajas de la inversión colectiva, explican que la sociedad ya estaba en proceso de liquidación.

La ley exige que las Sicav cuenten como mínimo con 100 accionistas, aunque no indica nada sobre cómo debe estar distribuido el capital. En la práctica, suelen estar bajo el control de un único accionista o de un grupo de inversores.

"Es más probable que se produzca un problema respecto al patrimonio mínimo (2,4 millones) que respecto el número de socios. Además, la gestora dispone de un plazo de un año para solucionar la situación desde que se produce el primer incumplimiento", señala Alicia Arriero, de Inversis Banco.

Pablo Torralba afirma que la mejor fórmula para deshacerse de una Sicav es su venta. Quien la vende se ahorra el coste de la liquidación, que ronda los 8.000 euros, y quien la adquiere consigue el vehículo que necesita sin tener que crearlo desde el principio, con el coste en dinero y en tiempo que ello implicaría.

Situarse en liquidez

Para realizar la compraventa, es necesario que la Sicav venda todos los activos (acciones, renta fija y participaciones en fondos de inversión, principalmente) y se sitúe en liquidez. Precisamente, la posición de tesorería de las Sicav españolas se ha disparado en los últimos meses, hasta situarse en el 10,3% del patrimonio a finales de septiembre del año pasado, frente al 2,7% correspondiente al cierre de 2006, según las estadísticas elaboradas por la CNMV.

El problema de estas operaciones está en que, dada la coyuntura, actualmente la oferta de sociedades de inversión de capital variable es muy superior a la demanda, de forma que un buen número de ellas se ven empujadas al cierre a través del proceso de liquidación.

El patrimonio gestionado se reduce un 21% en dos años

Desde finales de 2007, las Sicav han perdido 6.565 millones de euros, el 20,9% de su patrimonio, de forma que éste se situaba en 24.917 millones en octubre del año pasado, según la CNMV.

Ni siquiera la subida de la Bolsa el año pasado -el Ibex escaló un 29,8%- elevó de manera significativa el patrimonio, lo que revela que se produjeron desinversiones. Como es lógico, el número de accionistas ha bajado también en los dos últimos años, un 6,6%, hasta situarse en 405.579.

Entre los grandes inversores que han reducido sus apuestas por la Sicav en los últimos tiempos están el presidente de Inditex, Amancio Ortega, los Sanahuja (Metrovacesa) o la familia Del Pino (Ferrovial).

La cifra

3.258 es el número de Sicav españolas que existían a finales de noviembre del año pasado. A cierre de 2008, había 3.347, y un año antes, 3.290.