Polémica por la hipotética unión con Telefónica

El Gobierno italiano se conforma ya con que la red de Telecom Italia sea nacional

El Gobierno italiano ha cambiado su discurso en la hipotética fusión entre Telecom Italia y Telefónica. Hace unos meses abogaba por echar a la española del país. Ayer, sin embargo, se conformó con pedir "claridad en el proceso" y exigir que la red siga siendo italiana.

La postura de Telefónica no ha variado un milímetro en los tres años que lleva en el capital de Telecom Italia. Entró ahí para evitar que otro lo hiciera y para intentar unir sus fuerzas con la italiana en caso de que el Gobierno del país vecino diera su visto bueno. Pero antes que materializar su expectativa, la operadora española tiene claras dos cosas, según fuentes cercanas a la compañía: no tiene prisa -quizá éste no sea el mejor momento para una adquisición o fusión del calado de la de Telecom Italia- y nunca hará algo sin el beneplácito del Ejecutivo local. "Telefónica no va a lanzar una opa hostil. Ni lo ha hecho en el pasado ni lo va a hacer ahora", señalan estas fuentes.

Pero el Gobierno del país parece no tenerlo tan claro. Las especulaciones en la prensa italiana sobre los planes de Telefónica para fusionarse con Telecom Italia han sido tan constantes en las últimas semanas que el Ejecutivo ha mediado en la polémica. Y lo ha hecho en un tono muy distinto al de anteriores ocasiones.

En lugar de amenazar a Telefónica con la expulsión o asegurar que la española es un "problema grave en Telecom Italia que hay que resolver" -como ha hecho en el pasado-, los dos altos cargos que hablaron ayer lo hicieron de forma muy distinta.

Conocer el destino de la infraestructura es clave para los planes de la española

El primero fue el viceministro de Comunicaciones, Paolo Romani. Comenzó con la advertencia de que la red de Telecom Italia deberá seguir en manos italianas, una amenaza que no es nueva. Pero sí el resto del discurso porque el alto cargo habló como si la fusión fuera algo incuestionable e inminente. Romani aseguró que el Gobierno está siguiendo con atención el proceso por si Telecom Italia perdiera su italianidad en una eventual fusión con Telefónica, y por eso pidió "claridad" y "ser informado paso a paso".

El ministro de Desarrollo Económico, Claudio Scajola, tardó pocas horas en echar más leña al fuego, al asegurar que se reunirá en los próximos días con los directivos de Telecom Italia para tratar esta cuestión.

En España, mientras, Telefónica vive algo al margen de la efervescencia italiana. Para empezar, el futuro de la red de Telecom Italia es de vital importancia para ella y puede condicionar los deseos de fusión. La operadora italiana no tiene una gran presencia internacional, sobre todo si finalmente es expulsada de Argentina, así que renunciar a su principal fortaleza -la red nacional- es un elemento a tener muy en cuenta.