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Prevé cerca de 100.000 desempleados más en enero

Corbacho insta a las comunidades a potenciar las rentas de inserción

Las nubes sobre Madrid no trajeron lluvia a las calles, pero sí dentro de la carrera de San Jerónimo. Celestino Corbacho recibió en el Congreso el mayor chaparrón desde que es ministro de Trabajo, tras anticipar 100.000 parados más en enero y emplazar a las comunidades a que activen las rentas de inserción ante los escasos recursos del Gobierno.

Entre 2001 y 2009 la media de paro registrado en el mes de enero fue de 87.689 personas y este año superará esta cifra. Así lo anticipó ayer Celestino Corbacho en el Congreso, horas después de reconocer en la cadena Ser que el Gobierno baraja datos similares a los del mismo mes de 2008, año en el que el desempleo subió en más de 132.000 personas. "Serán datos malos", reconoció sin ambages ante los parlamentarios.

El ministro se esforzó en explicar las medidas que ha adoptado el Gobierno para amortiguar esta situación. Una de ellas ha dado resultados positivos: más de 362.000 trabajadores se han librado hasta ahora de la rescisión de sus contratos tras acogerse a los expedientes de suspensión incorporados por el Ejecutivo a las medidas de fomento del empleo adoptadas el año pasado. Según los datos de Trabajo, 10 de cada 11 ERE fueron de suspensión y no de extinción.

El ministro eludió facilitar datos concretos sobre la reforma laboral que pondrá sobre la mesa el 5 de febrero, pero advirtió a sindicatos y empresarios que "los ciudadanos no entenderían un retraso indefinido" en la negociación de dicha reforma que, debido al "escenario posterior a la crisis", deberá ser "ambiciosa". Esta reforma se encauzará a partir de datos que ya son objetivos: el año pasado se registraron 794.000 nuevos parados, la mitad de ellos procedentes de la construcción y en el 95% de los casos tenían trabajo temporal.

De esta foto fija se deduce la voluntad del Gobierno de afrontar un nuevo reparto de las bonificaciones a la contratación, dotadas anualmente con cerca de 3.000 millones de euros. Corbacho anunció que este año se destinarán 292 millones a incentivar la contratación de jóvenes, discapacitados y mujeres víctimas de violencia de género.

Como el margen presupuestario es estrecho, Corbacho emplazó ayer a las comunidades autónomas a tomar el testigo del Gobierno central en las ayudas a los parados de larga duración.

Las ayudas de 421 euros al mes destinadas a los trabajadores que hayan agotado la prestación por desempleo tocan a su fin el mes que viene después de que se hayan acogido a ellas 282.000 personas. Es el momento, anunció el ministro, de que las comunidades amplíen sus redes de protección social, actualizando sus rentas de inserción. Corbacho dio a entender que algunas del PP, que no citó, son las que se encuentran más retrasadas en su concesión. Tras su comparecencia, el ministro fue preguntado por los periodistas si ello significa que el Gobierno central renuncia a su prórroga. La respuesta fue ambigua: no sería razonable y si fuera así no significa que vayan a beneficiarse de ellas los mismos parados que las perciben desde agosto, colectivo que, insinuó, debería estar cubierto por las rentas inserción regionales.

El 40% de la inspección, volcada contra la economía sumergida

No hay contradicciones entre Trabajo y la vicepresidenta Elena Salgado y, por tanto, no hay cifras oficiales sobre el porcentaje de economía sumergida. Así lo intentó aclarar ayer Corbacho, deseoso de zanjar una polémica que hace dos semanas sirvió para cuestionar la coordinación dentro del Gobierno. Este año, anunció el ministro, el 40% de la inspección de trabajo estará volcada en la prevención y detección de actividades sumergidas. Gracias a esta misma inspección, el año pasado se consiguió que 40.000 personas se dieran de alta en la Seguridad Social, lo que supuso unos ingresos añadidos de 1.000 millones de euros. Los grupos de oposición criticaron a Corbacho por jugar con las cifras de la economía sumergida y le reprocharon, además, que ofreciera estimaciones tan bajas, inferiores a la de los organismos privados. El diputado del PP José Ignacio Echániz le llamó, incluso, "cobarde" por hablar del 20% cuando centros privados deducen que puede llegar al 30%.

La oposición exige medidas y critica de pasividad al Gobierno

El diputado del PP José Ignacio Echániz vaticinó ayer que con este Gobierno "llegaremos a acariciar los cinco millones de parados". En su opinión, el Ejecutivo arrastra una creciente pérdida de credibilidad en su política económica que convierte la situación en "insostenible". Cuando hace dos años algunos diputados del PSOE advirtieron a Corbacho que su cargo iba a convertirse en un potro de tortura, seguramente estaban pensado en una sesión parlamentaria como la de ayer: el ministro recibió un auténtico chaparrón de críticas por la derecha y por la izquierda, solamente compensada por el discurso defensivo del diputado del PSOE Jesús Membrado y por una acusación que al PP le hace daño en las encuestas derivada de su apuesta por una nueva modalidad de contrato con indemnización más barata.Los diferentes grupos, desde el PP a IU, echaron en cara al Gobierno su intento de cambiar el modelo productivo sin haber detenido previamente la sangría del desempleo.

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