Feijóo esgrime una auditoría que avala la fusión de las cajas gallegas
El Gobierno gallego hizo ayer pública una auditoría, encargada a la consultora KPMG, que avala la fusión de las dos cajas regionales. El informe contempla la supresión de 1.300 puestos de trabajo y el cierre del 20% de la red (280 oficinas). El partido socialista considera que el documento, "realizado a la carta", no es más que "una cortina de humo" para soslayar la negativa de Caixanova.
La integración de las cajas de Galicia sigue perdida en su laberinto. Pese al inicial consenso político para sacar adelante la unión de Caixanova y Caixa Galicia, el distanciamiento entre partidos empiezan a ser cada día más evidente. Ayer, la consejería de Hacienda de la Xunta presentó una auditoría realizada por una firma independiente, que respalda la viabilidad de la operación. Los socialistas gallegos, no obstante, restan valor al documento por tratarse de un informe de parte.
De acuerdo con las explicaciones ofrecidas ayer por el Ejecutivo regional, presidido por Alberto Núñez-Feijóo, la integración de las dos entidades daría lugar a un grupo solvente, contaría con respaldo técnico y "garantizaría la galleguidad" del nuevo grupo.
Las cifras que maneja KPMG conllevan la supresión de 1.296 puestos de trabajo (el 92% con prejubilaciones) y la eliminación de 280 sucursales (13 en el extranjero) pero, a cambio, permitiría obtener unas sinergias netas anuales de 120 millones de euros, en un plazo de cinco años.
La unión supondría la reducción de la plantilla en 1.300 empleados y el cierre de 280 sucursales
Respecto a la solvencia, la firma apunta que, en 2015, la gran caja gallega tendría un ratio Tier I (que mide la proporción de activos de alta calidad), del 9%. En optimización de recursos, llegaría en un lustro a un ratio de eficiencia del 47,7%, y en rentabilidad, alcanzaría un 13,2% de ROE. Todas estas estimaciones entran en la horquilla mínima que garantiza la viabilidad de la operación.
La fusión de las dos entidades gallegas daría como resultado una nueva entidad que "lograría beneficios desde el primer año" y conllevaría unos costes de reestructuración de 485 millones de euros, que se amortizarían en 2013, según explicó ayer la consejera de Hacienda, Marta Fernández Currás.
Críticas de la oposición
Mientras tanto, los socialistas, que en su día respaldaron la integración de Caixa Galicia y Caixanova, se demarcan cada día más de la postura de la Xunta. El secretario general del PSdeG, Manuel Vázquez, aseguró ayer que la auditoría de KPMG "es una cortina de humo para tapar la realidad" de que en Galicia existen dos cajas, una de las cuales, Caixanova, es contraria a la fusión. También aseguró que el informe parece "hecho a la carta".
El principal foco de oposición a la integración está en Vigo, sede de Caixanova. Su alcalde, el socialista Abel Caballero, dijo ayer que las conclusiones a las que ha llegado la consultora "se sabía desde hace un mes". Mientras tanto, la cámara de comercio de la ciudad no descarta sumarse a futuras movilizaciones contra la operación.
Nuevos avances en el mapa bancario español
Mientras que se van dando pasos para ordenar el mapa financiero gallego, otras cajas están a punto de cerrar su fusión virtual. Este es el caso del Grupo Banca Cívica, en el que se encuentran Caja Navarra (CAN), Caja Canarias y Caja de Burgos, y al que se espera la unión de Sa Nostra, que aún estudia si se sumará o no al proyecto. El banco que crearán las tres cajas, y que será la sociedad que consolidará los balances de las cajas implicadas en esta fusión estará controlado en un 41% por CAN, en el 30% por la entidad de Tenerife y el 29% restante será propiedad de la caja burgalesa.Otra fusión que avanza es la protagonizada por Cajamar, aunque en este caso es una caja rural. La alicantina Caixapetrer aprobó ayer dar el primer paso para sumarse al proyecto de la entidad almeriense. Por otra parte, el director general de La Caixa, Juan María Nin, cargó el martes contra la nueva regulación sobre solvencia que se debatió en Basilea. Esta norma "castiga", según explicó Nin, a las participaciones minoritarias en bancos, seguros y empresas industriales, hecho por el que la caja recibió un informe negativo de Standard&Poors, ya que su estrategia se basa en esas inversiones. En una conferencia organizada por la Cámara de Comercio Británica en España y la London School of Economics, Nin aseveró: "No estamos de acuerdo en absoluto con las nuevas ideas y con que se nos castigue por tener participaciones en empresas. En España no hay grandes sociedades para invertir en las empresas, La Caixa aporta capital y estabilidad a las empresas". Nin mostró su "preocupación" por la visión negativa que se tiene de esta estrategia desde el exterior y defendió que si el "pecado" de La Caixa es querer crecer en el exterior, seguirá adelante con ello.