Superará los 85.000 millones de euros

Merkel justificó el déficit récord previsto para 2010 por los efectos de la crisis

La canciller alemana, Angela Merkel, justificó hoy ante el parlamento el déficit récord previsto para 2010, que superará los 85.000 millones de euros y estará en torno al 5 por ciento del PIB, y dijo que era inevitable para hacer frente a las repercusiones de la crisis económica internacional.

"Aunque quisiéramos otra situación estamos obligados a mirar la realidad a la cara", dijo Merkel durante el debate sobre los presupuestos públicos ante el parlamento.

Merkel dijo que un déficit menor al presupuestado hubiera implicado recortes que hubieran sido la respuesta equivocada a la crisis económica.

La canciller consideró que, aunque se espere que este año haya otra vez crecimiento en Alemania, los efectos de la crisis seguirán sintiéndose hasta 2013. "La crisis todavía no ha terminado", dijo Merkel.

Por otra parte, definió la reactivación de la coyuntura como la principal meta de la coalición, formada por su partido, la Unión Cristianodemócrata y su ala bávara la Unión Socialcristiana (CDU/CSU), y el Partido Liberal (FDP). "La coalición cristiano-liberal renovará la fuerza económica de nuestro país a través del crecimiento sostenido", afirmó Merkel.

Defensa de las rebajas fiscales

En ese sentido, la canciller defendió las rebajas fiscales que entraron en vigor el 1 de enero como una herramienta necesaria para impulsar la economía con la que se dio un alivio a las pymes y las familias.

El plan de presupuestos públicos de 2010 del ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, prevé un déficit de 86.000 millones de euros, el más grande de la historia de la República Federal de Alemania.

La cifra de 86.000 millones de euros no incluye las deudas relacionadas con el segundo paquete de apoyo a la coyuntura y fondo de rescate para los bancos amenazados por la crisis financiera que puede ascender a los 100.000 millones de euros.

Esa cifra multiplica por diez la del déficit de 2008, el año en que estalló la crisis financiera internacional, y por dos la del déficit de 2009, y estará claramente por encima del límite del 3% del PIB establecido por el Pacto de Estabilidad, con lo que Alemania no cumplirá ese criterio por segundo año consecutivo. El gasto público ascenderá a 325.000 millones de euros.